Siete personas resultaron heridas, una de ellas grave, y 16.000 vecinos fueron desalojados tras el incendio forestal declarado el sábado 25 de julio de 2026 en la Vall d’Uixó, municipio de la provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana. El fuego, calificado como ‘fuera de capacidad de extinción’ por los Bomberos de la Diputación de Castellón, provocó el confinamiento de La Vall d’Uixó y Betxí, y el desalojo preventivo de 16 municipios y barrios, incluido el conocido como ‘Texas’, en la propia Vall d’Uixó.
Fuego descontrolado y evacuaciones masivas
El incendio se declaró el sábado por la tarde y escaló con rapidez debido a las altas temperaturas y vientos fuertes. Según el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU), una persona fue ingresada en la unidad de quemados del hospital La Fe de València, mientras que otras seis fueron atendidas en urgencias. Tres de ellas permanecen ingresadas por inhalación de humo en el hospital de La Plana, en Villarreal.
La alcaldesa de La Vall d’Uixó, Tania Baños, informó en redes sociales que el fuego estaba ‘totalmente descontrolado’. Desde el Puesto de Mando Avanzado, se decidió desalojar de forma preventiva a cerca de 1.000 vecinos del barrio Texas, y posteriormente a los residentes de la Colonia de San Antonio, también conocida como Texas.
Voces institucionales
- Bomberos de la Diputación de Castellón: «El incendio está fuera de capacidad de extinción. No se debe acceder a la zona bajo ningún concepto».
- CICU: «Se han movilizado recursos médicos y logísticos para atender a los afectados y garantizar la seguridad de los desalojados».
- Tania Baños, alcaldesa de La Vall d’Uixó: «La prioridad es la vida de las personas. Estamos coordinados con Protección Civil y la Generalitat para garantizar la evacuación segura».
Municipios afectados y confinamiento
Los 16 municipios y zonas desalojadas son: Aín, Alcúdia de Veo, Artesa, Alfondeguilla, Tales, Eslida, Vilavella, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar, urbanizaciones de Betxí, y zonas de la Vall d’Uixó. Además, están confinados Betxí y la Vall d’Uixó, lo que implica prohibición de entrada y salida salvo para servicios esenciales.
Las autoridades han activado el Plan de Emergencias por Incendios Forestales de la Comunidad Valenciana (PEIFCV). Según fuentes de la Conselleria de Justicia y Administraciones Públicas, el fuego afecta a más de 2.000 hectáreas de masa forestal y matorral, con riesgo alto de propagación hacia zonas urbanas.
Antecedentes y contexto
Este incendio se produce en un escenario de alerta roja por calor extremo en la Comunidad Valenciana, con temperaturas superiores a 42 °C registradas en Castellón durante la semana previa. Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), julio de 2026 es el tercer mes más cálido desde 1961, con un déficit de precipitaciones del 78 % respecto a la media histórica.
En los últimos cinco años, la provincia de Castellón ha registrado 12 incendios forestales superiores a 500 hectáreas, según el Inventario Nacional de Incendios Forestales (INIF). El más grave fue el de 2022 en la sierra de Espadán, que calcinó 3.400 hectáreas y obligó a desalojar a 8.200 personas.
El actual fuego coincide con la entrada en vigor del Plan de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales 2024–2027, que prevé una inversión de 127 millones de euros, pero cuya implementación en zonas rurales como la Vall d’Uixó presenta retrasos en la limpieza de cortafuegos y mantenimiento de vías de acceso, según denunció la Plataforma de Vecinos por la Seguridad Forestal en junio de 2026.
Coordinación institucional y respuesta humanitaria
La Vicepresidencia Primera y Conselleria de Igualdad ha activado el Plan de Atención a Población Afectada por Emergencias (PAPEME). Equipos psicosociales y de atención a menores están desplegados en los puntos de acogida habilitados en Villarreal, Castellón de la Plana y València.
El Servicio de Emergencias 112 ha gestionado más de 1.200 llamadas desde el inicio del incendio. La Generalitat Valenciana ha dispuesto 250 plazas en albergues temporales, con especial atención a personas mayores y con movilidad reducida.
Según el Instituto Geográfico Nacional, el frente activo del incendio se desplaza hacia el noroeste, amenazando las lindes del Parque Natural de la Tinença de Benifassà, una zona de alta sensibilidad ecológica y patrimonial.
