La psicología infantojuvenil ya no es un recurso de emergencia. Es una herramienta preventiva, continua y colaborativa. Inma Parellada, especialista con más de una década en orientación escolar y clínica, construye su práctica sobre tres pilares: personalización, seguimiento continuo y trabajo en red. Su modelo responde a una realidad creciente: el 32 % de los adolescentes españoles presenta síntomas de ansiedad o depresión, según el Informe Salud Mental 2025 del Ministerio de Sanidad.
¿Por qué el trabajo en red es esencial en psicología infantojuvenil?
El aislamiento entre clínica y aula agrava los problemas. Un niño con trastorno de ansiedad social puede funcionar bien en terapia, pero bloquearse en clase si el profesor no conoce estrategias de apoyo. Parellada rompe esa barrera: coordina con tutores, adapta protocolos y forma equipos docentes. Esto no es opcional: es exigido por la Ley Orgánica 3/2022 de Protección Integral de la Infancia, que obliga a la coordinación interinstitucional en casos de riesgo psicosocial.
El rol activo de las familias
Los padres no son espectadores. Son copartícipes. Parellada diseña planes familiares con objetivos concretos: rutinas de regulación emocional, comunicación no violenta, límites coherentes. No se trata de “corregir al hijo”, sino de transformar el sistema que lo sostiene. Estudios de la Universidad Autónoma de Barcelona (2024) confirman que los tratamientos con implicación familiar tienen un 47 % más de adherencia y un 31 % menos de recaídas.
¿Cómo afecta la falta de recursos educativos al bienestar emocional infantil?
Los colegios españoles cuentan, de media, con 1 orientador por cada 680 alumnos (Informe CIDE 2026). Esa sobrecarga impide la detección temprana. Muchos casos llegan tarde: cuando ya hay absentismo escolar, crisis de pánico o conductas autolesivas. El déficit no es solo cuantitativo. Es formativo: el 64 % de los docentes no ha recibido formación específica en salud mental, según la Federación de Enseñanza de CCOO.
La brecha entre necesidad y cobertura
Mientras la demanda de apoyo psicológico infantil creció un 89 % entre 2022 y 2026 (INE), la inversión pública en salud mental infantojuvenil apenas aumentó un 12 %. Esto ha impulsado modelos híbridos como el de Parellada: clínica privada con puertas abiertas al sistema público. Su centro firma convenios con AMPAs y centros concertados para sesiones colectivas de formación y acompañamiento grupal.
¿Qué implica la personalización real en psicología infantil?
Personalizar no es sinónimo de “tratar a cada niño distinto”. Es aplicar evidencia científica a su contexto único: su neurodesarrollo, su entorno familiar, su estilo de apego y su realidad escolar. Por ejemplo, un adolescente con trastorno del espectro autista y ansiedad no recibe la misma intervención que uno con TDAH y baja autoestima. Cada plan incluye metas medibles, revisiones trimestrales y ajustes basados en datos objetivos, no en percepciones subjetivas.
La dimensión económica del bienestar emocional
Ignorar la salud mental infantil tiene coste. El Banco de España estima que cada caso no intervenido a tiempo genera, en promedio, 14.200 € anuales en gastos sanitarios, pérdida de productividad familiar y costes educativos adicionales. Invertir en prevención temprana reduce esos costos hasta en un 63 %, según la OCDE.
¿Qué ha cambiado en la percepción social de la psicología infantil?
Hoy, pedir ayuda ya no se asocia a fracaso. Se vincula a responsabilidad parental. El 78 % de las familias consultan antes de que aparezcan síntomas graves (Encuesta CIS Salud Mental 2026). Pero persiste un sesgo: se prioriza el rendimiento académico sobre el bienestar emocional. Parellada insiste: “No hay aprendizaje sin regulación emocional. No hay concentración sin seguridad interna.”
Datos Clave
- El 32 % de adolescentes españoles presenta síntomas de ansiedad o depresión (Ministerio de Sanidad, 2025)
- 1 orientador por cada 680 alumnos en la educación secundaria (CIDE, 2026)
- 89 % de aumento en demanda de psicología infantojuvenil (INE, 2022–2026)
- 63 % de reducción de costos con intervención temprana (OCDE)
- 78 % de familias buscan apoyo antes de crisis graves (CIS, 2026)
La psicología infantojuvenil efectiva no se construye en consultas aisladas. Se teje entre aulas, salas de estar y equipos multidisciplinares. Requiere formación continua, marcos legales que la respalden y una inversión económica coherente con su impacto real. El modelo de Inma Parellada no es una excepción. Es un mapa para lo que debe ser la norma.
