Un fallo técnico en la aplicación de las pruebas PISA 2025 ha dejado sin validez estadística la muestra catalana, afectando a 23,2% de los estudiantes seleccionados —más del cuádruple del 5% máximo permitido por la OCDE. El incidente impide comparar los resultados con otras comunidades autónomas, países y ediciones anteriores. La consellera de Educación de la Generalitat, Esther Niubó, comparecerá esta tarde en la comisión educativa del Parlament de Catalunya, mientras el president Pere Aragonès —actualmente en viaje institucional en Vietnam— ha calificado el suceso como un «error técnico» y ha reafirmado su respaldo a la titular de la cartera.
Fallo que invalida la representatividad estadística
La OCDE exige que la tasa de exclusión de estudiantes en la muestra PISA no supere el 5%, bajo pena de pérdida de comparabilidad internacional. En Cataluña, sin embargo, 23,2% de los alumnos inicialmente seleccionados fueron excluidos del proceso evaluativo. Según fuentes técnicas del Departament d’Educació, el error se originó en un fallo en el sistema de asignación automática de centros y alumnos, que generó duplicidades y omisiones en la logística de aplicación.
El Institut d’Avaluació i Prospectiva Educativa de Catalunya (IAP) confirmó que el error fue detectado tras la fase piloto, pero no se corrigió a tiempo para la aplicación definitiva en mayo de 2026. Como consecuencia, los datos catalanes no figurarán en los informes comparativos internacionales que la OCDE publicará en diciembre de 2026.
Reacciones políticas y presión institucional
La oposición ha exigido responsabilidades inmediatas. Junts calificó el incidente como «un nuevo ejemplo de mala gestión del Govern», mientras el PP catalán, a través de su secretario general Juan Fernández, lo calificó de «extraordinariamente grave» y señaló que ocurre «en el peor momento educativo de Catalunya». Ambos partidos impulsaron la convocatoria de la comparecencia de Esther Niubó, que tendrá lugar en la comisión de Educación del Parlament de Catalunya.
El Sindicat de Docents de Catalunya (SDC) y la Federació de Directors i Directors d’Escoles Catalanes (FDDC) han expresado su preocupación por la posible instrumentalización del error contra los centros. En una declaración conjunta, advirtieron que «los directores no tuvieron capacidad de decisión técnica sobre la selección ni la exclusión de alumnos» y exigieron que «no se cargue el muerto a la comunidad educativa».
Voces institucionales
- Pere Aragonès, president de la Generalitat: «No se trata de cargarle el muerto a nadie. Es un error técnico que se está corrigiendo con transparencia».
- Esther Niubó, consellera de Educación: «Hemos activado un protocolo de revisión interna y colaboraremos plenamente con la comisión parlamentaria para esclarecer todas las causas».
- OCDE, comunicado oficial (25/07/2026): «La muestra catalana no cumple con los criterios mínimos de representatividad. Su inclusión en el informe nacional de España no implica validez comparativa».
Antecedentes y contexto
Las pruebas PISA (Programme for International Student Assessment) se aplican cada tres años desde 2000 para evaluar competencias en lectura, matemáticas y ciencias en estudiantes de 15 años. En Cataluña, su gestión corresponde al Departament d’Educació, con supervisión técnica del IAP y coordinación con el Ministerio de Educación y Formación Profesional de España.
En 2022, Cataluña obtuvo resultados por encima de la media de la UE en lectura y ciencias, pero con una brecha significativa entre centros públicos y concertados. La edición 2025 era clave para medir el impacto de las reformas curriculares impulsadas desde 2023, incluida la nueva ley educativa catalana.
El error actual no es aislado: en 2018, Castilla y León y Galicia también registraron tasas de exclusión superiores al 5%, aunque ambas fueron corregidas con muestreos complementarios. En Cataluña, no se ha previsto ninguna medida compensatoria, según confirmó el IAP en su informe interno del 20 de julio.
Impacto en la política educativa
La pérdida de comparabilidad afecta directamente la evaluación de políticas públicas. Sin datos comparables, el Departament d’Educació no podrá justificar ni ajustar sus estrategias de mejora escolar ante la Comisión Europea, ni ante el Consejo Escolar de Catalunya, cuyo informe anual sobre calidad educativa depende de indicadores PISA.
Además, el Ministerio de Educación ha advertido que la ausencia de datos válidos de Cataluña podría retrasar la publicación del informe nacional español, previsto para septiembre de 2026. Fuentes del MEFP indicaron que «los resultados catalanes se incluirán en el informe, pero con una nota técnica explícita sobre su no comparabilidad».
El Sindicat d’Estudiants de Catalunya (SEC) ha convocado movilizaciones para el 5 de agosto en Barcelona, exigiendo «transparencia real y garantías de que los estudiantes no paguen las consecuencias de una gestión fallida».
