El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, ha lanzado una batería de medidas fiscales en sus primeros días en el cargo, con el objetivo explícito de aliviar la presión sobre los hogares y negocios. Desde su toma de posesión a principios de esta semana, el exalcalde de Manchester ha priorizado acciones con impacto inmediato: reducción del precio de los billetes de autobús a 2 libras, recorte del IVA en las facturas de electricidad y, ahora, una rebaja del 20 % en las tasas empresariales para pubs, clubes y locales de música en directo a partir de abril de 2027.
La medida afectará a cerca de 32.000 establecimientos y supondrá un ahorro promedio de 1.100 libras (1.288 euros) por pub al año, según cálculos del Departamento de Hacienda del Reino Unido. El coste total para las arcas públicas será de 100 millones de libras anuales.
Una rebaja condicionada y polémica
Sin embargo, la medida no es universal. El Gobierno británico ha establecido criterios de exclusión explícitos: no se beneficiarán aquellos negocios que, según su criterio, «no contribuyen positivamente a las comunidades locales». Entre ellos, las tiendas de vapeo han sido señaladas como principales afectadas por la retirada de exenciones fiscales previas.
Voces del sector hostelero
«Es un gesto simbólico, pero insuficiente», afirmó Helen Jones, directora ejecutiva de la Federación Nacional de Pubs (NPA), en una declaración a The Guardian. «Lo que pedimos es una reducción del 50 % en el impuesto sobre las ventas, no un 20 % en las tasas locales. Esto no resuelve la insostenibilidad operativa de miles de locales».
Por su parte, Mark D’Arcy, economista de la London School of Economics, señaló: «Burnham está jugando con dos fuegos: necesita reconstruir la confianza empresarial tras años de incertidumbre post-Brexit y al mismo tiempo cumplir con su promesa de justicia fiscal. Excluir a los vapeos es políticamente inteligente, pero carece de evidencia empírica sobre su impacto comunitario».
Financiación: endurecimiento contra la evasión y mercados online
El Gobierno ha confirmado que la rebaja se financiará mediante dos vías: la revisión de exenciones fiscales a sectores considerados «de bajo valor social», y un refuerzo de la Agencia Tributaria (HMRC) para perseguir la evasión fiscal en empresas que operan a través de mercados en línea, como Amazon o eBay.
Según datos oficiales de HMRC, en 2025 se identificaron 1.200 millones de libras en ingresos no declarados por vendedores extranjeros en plataformas digitales. El nuevo plan incluye la obligación de que dichas plataformas asuman la responsabilidad de recaudar el IVA y reportar transacciones a las autoridades británicas.
Cronología clave
- 18/07/2026: Andy Burnham asume la jefatura del Gobierno tras la dimisión de Keir Starmer.
- 20/07/2026: Anuncia el límite de 2 libras para billetes de autobús y reducción del IVA en electricidad.
- 22/07/2026: Publica el borrador del Local Business Relief Act, que incluye la rebaja del 20 % en tasas y la exclusión de vapeos.
- 23/07/2026: El Departamento de Hacienda confirma la financiación mediante revisión de exenciones y lucha contra la evasión digital.
Antecedentes y contexto
Esta iniciativa se inscribe en un marco de profunda tensión fiscal y social. Tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el sector hostelero ha sufrido una caída del 18 % en su rentabilidad media entre 2022 y 2026, según el Office for National Statistics (ONS). Además, el índice de precios al consumo (CPI) se mantiene en el 5,4 %, muy por encima del objetivo del Banco de Inglaterra (2 %).
La presión sobre el sector se agravó con la entrada en vigor, en enero de 2025, de la Ley de Regulación del Vapeo, que prohibió la publicidad y limitó la venta a menores. Desde entonces, más de 420 tiendas especializadas han cerrado, según la Asociación Británica de Tiendas de Vapeo (BVTA). El Gobierno justifica su exclusión al argumentar que «su modelo de negocio no genera empleo estable ni vinculación territorial».
La medida también contrasta con la postura anterior del Gobierno laborista: bajo Keir Starmer, se priorizó la consolidación fiscal y se rechazó cualquier recorte impositivo sectorial. Burnham, en cambio, apuesta por un giro pragmático, aunque con líneas rojas claras: no hay rebajas para actividades que, según su criterio, no fortalecen el tejido comunitario.
El Instituto de Estudios Fiscales (IFS) advirtió en su informe de julio que «la sostenibilidad de esta política depende de la capacidad real de HMRC para recaudar los 100 millones previstos. Sin una mejora comprobada en la tasa de detección de evasión, el déficit fiscal podría ampliarse».
