La reciente aprobación de los presupuestos de Gipuzkoa para el año 2026 ha marcado un hito significativo en la política local, destacando un cambio notable en las alianzas políticas. La diputada general, Eider Mendoza, del PNV, ha logrado asegurar el apoyo de Elkarrekin Podemos, lo que ha permitido que estos presupuestos sean considerados como un giro hacia la izquierda. Este acuerdo se produce en un contexto donde el Gobierno foral, que se encuentra en minoría, ha tenido que buscar nuevos aliados tras la ruptura de su anterior pacto con el Partido Popular (PP).
La votación en las Juntas Generales, que tuvo lugar el pasado viernes, fue testigo de un intenso debate, donde la portavoz de Elkarrekin Podemos, Miren Echeveste, defendió la importancia de este acuerdo como un paso hacia la justicia social. Echeveste enfatizó que el pacto no solo representa un cambio en la gestión de los recursos, sino también un compromiso con políticas que priorizan el bienestar de la ciudadanía. En sus palabras, «el camino hacia la justicia social hay que hacerlo paso a paso, baldosa a baldosa».
### Un nuevo enfoque en la gestión presupuestaria
La aprobación de los presupuestos de Gipuzkoa ha sido un proceso complejo, marcado por la necesidad de encontrar un socio que apoyara la iniciativa. El año anterior, la Diputación no logró aprobar sus cuentas, lo que obligó a prorrogar los presupuestos de 2023. Este año, la situación ha cambiado, y la colaboración con Elkarrekin Podemos ha permitido que el Gobierno foral presente un proyecto que, según sus defensores, está diseñado con responsabilidad y con una clara apuesta por un modelo propio.
El portavoz del PNV, Ianko Gamboa, destacó que el nuevo presupuesto contempla un aumento de 78 millones de euros en comparación con el año anterior, y subrayó que casi la mitad de los recursos se destinarán a cuidados, un área que ha cobrado especial relevancia en el contexto actual. Esta decisión refleja un compromiso con las políticas sociales y el bienestar de los ciudadanos, en un momento en que la demanda de servicios de atención ha crecido significativamente.
Por su parte, Jesús Zaballos, del PSE, también expresó su satisfacción por el acuerdo alcanzado con Elkarrekin Podemos, agradeciendo su disposición para llegar a consensos. Sin embargo, la oposición, representada por EH Bildu y el PP, no tardó en criticar el pacto, acusando a Elkarrekin Podemos de haber «vendido barato» sus principios al aliarse con el PNV y el PSE.
### La reacción de la oposición y el futuro político
La respuesta de la oposición ha sido contundente. EH Bildu, que había intentado presentar una enmienda a la totalidad al proyecto presupuestario, criticó la falta de concreción en el acuerdo alcanzado entre Elkarrekin Podemos y el Gobierno foral. La juntera Estitxu Elduaien argumentó que el pacto no aborda adecuadamente las necesidades de un sistema público de cuidados, que es una de las principales demandas de la ciudadanía.
Por otro lado, el portavoz del PP, Mikel Lezama, también se unió a las críticas, señalando que Elkarrekin Podemos había cambiado su discurso y ahora se encontraba en una posición de poder, en lugar de ser un partido que luchaba contra la «casta». Esta tensión entre los partidos refleja un panorama político en el que las alianzas son cada vez más fluidas y donde las estrategias electorales juegan un papel crucial en la toma de decisiones.
A pesar de las críticas, el Gobierno foral ha defendido su postura, argumentando que la aprobación de los presupuestos es un paso necesario para garantizar la estabilidad y el desarrollo del territorio. La situación actual plantea interrogantes sobre cómo se desarrollarán las relaciones entre los partidos en el futuro, especialmente con las elecciones forales a la vista.
El acuerdo entre el PNV, el PSE y Elkarrekin Podemos podría ser un indicativo de un cambio en el panorama político de Gipuzkoa, donde las alianzas pueden ser más estratégicas y menos ideológicas. La capacidad de estos partidos para trabajar juntos en beneficio de la ciudadanía será clave para determinar su éxito en las próximas elecciones y su relevancia en la política local.
En resumen, la aprobación de los presupuestos de Gipuzkoa para 2026 no solo representa un cambio en la gestión de los recursos, sino también un reflejo de las dinámicas políticas actuales, donde las alianzas son esenciales para la gobernabilidad. La colaboración entre el PNV, el PSE y Elkarrekin Podemos podría ser un modelo a seguir en un contexto donde la búsqueda de consensos se vuelve cada vez más necesaria para abordar los desafíos que enfrenta la sociedad guipuzcoana.
