EH Bildu se encuentra en un momento decisivo de su trayectoria política. En el contexto de las próximas elecciones de 2026, la coalición soberanista ha decidido activar su maquinaria electoral con una propuesta que busca consolidar un perfil de laborismo de izquierdas, inspirado en modelos nórdicos de justicia social y sostenibilidad. Este enfoque no solo pretende posicionar a EH Bildu como una alternativa viable al PNV, sino también abordar las inquietudes de la ciudadanía vasca en temas críticos como la vivienda, la calidad de los servicios públicos y el costo de la vida.
La asamblea general celebrada en Bilbao, encabezada por el secretario general Arnaldo Otegi, marcó el inicio de esta nueva etapa. Durante la reunión, se presentaron las conclusiones de la iniciativa ciudadana Diálogo Nacional, un proceso que busca integrar las voces de la sociedad civil en la formulación de políticas. La meta es clara: elevar a EH Bildu del ruido y la controversia hacia una propuesta política más sólida y centrada en las necesidades reales de la población.
### La Búsqueda de Credibilidad y Apoyo Popular
Uno de los principales desafíos que enfrenta EH Bildu es la necesidad de mantener su popularidad a largo plazo. Aunque las encuestas actuales muestran un aumento en su apoyo, la volatilidad de la opinión pública es un factor a considerar. La coalición ha identificado a Pello Otxandiano, quien fue candidato a lehendakari, como una figura clave para transmitir un mensaje de credibilidad y responsabilidad. En un contexto donde el autoritarismo y la extrema derecha están en aumento, EH Bildu busca reafirmar su identidad como una fuerza de izquierda comprometida con la justicia social.
La relación de EH Bildu con el gobierno de Pedro Sánchez ha sido un punto de inflexión. A diferencia de otros socios del gobierno, como ERC, que han experimentado tensiones, Bildu ha mantenido un apoyo constante, lo que le ha permitido obtener compromisos políticos y económicos que fortalecen su posición en la política vasca. Sin embargo, este apoyo también conlleva riesgos, ya que el desgaste del gobierno de coalición y las tensiones internas dentro del PSOE podrían afectar la estrategia de Bildu en el futuro.
El objetivo más ambicioso de la coalición es captar el apoyo de la clase media vasca, un sector históricamente alineado con el PNV. Para lograrlo, EH Bildu debe diseñar una estrategia que atraiga a estos votantes sin comprometer su identidad como fuerza soberanista de izquierdas. La competencia con el PNV, que sigue siendo el partido más fuerte en Euskadi, será intensa, y la coalición deberá demostrar que puede ofrecer una alternativa creíble y efectiva.
### Un Cambio Generacional y la Evolución Ideológica
La evolución ideológica de la izquierda independentista vasca ha sido notable en las últimas décadas. Desde sus inicios con Herri Batasuna en 1979, que se definía como un movimiento revolucionario y socialista, hasta la actual EH Bildu, que se presenta como un sujeto político soberanista y de izquierdas, la transformación ha sido significativa. En su último congreso, la coalición enfatizó la necesidad de un soberanismo de izquierdas que critique el neoliberalismo y el modelo autonómico, proponiendo una «tercera transformación nacional».
Un aspecto crucial en esta evolución es el cambio generacional. Las nuevas generaciones, que no vivieron los años de violencia de ETA, están menos influenciadas por el pasado y más enfocadas en cuestiones sociales y medioambientales. Esto ha permitido a EH Bildu conectar con un electorado joven que prioriza la justicia social y la sostenibilidad. Sin embargo, la falta de una autocrítica clara sobre el terrorismo de ETA sigue siendo un obstáculo. La incapacidad de la coalición para condenar explícitamente los crímenes de ETA afecta su credibilidad ante sectores moderados de la sociedad vasca.
A medida que la memoria de la violencia se desvanece con el tiempo, EH Bildu tiene la oportunidad de presentarse como una fuerza moderna y dinámica, capaz de dejar atrás los fantasmas del pasado. La coalición deberá encontrar un equilibrio entre reconocer su historia y avanzar hacia un futuro que resuene con las aspiraciones de la ciudadanía actual.
En este contexto, la estrategia de EH Bildu se centra en construir un modelo de soberanía que no solo busque la independencia política, sino que también abogue por los derechos sociales y la justicia económica. La coalición aspira a ser un referente en el ámbito europeo, alineándose con los modelos sociales más progresistas y sostenibles.
A medida que se acercan las elecciones de 2026, EH Bildu se enfrenta a un panorama lleno de retos y oportunidades. La consolidación de su perfil de laborismo de izquierdas y su capacidad para conectar con la clase media serán determinantes para su éxito electoral. La evolución de la percepción pública y la capacidad de la coalición para adaptarse a las demandas cambiantes de la sociedad vasca serán factores clave en su búsqueda por convertirse en la principal alternativa al PNV.
