Con la llegada del último día del año, Bizkaia se convierte en el escenario perfecto para una de las tradiciones más queridas por sus habitantes: despedir el año desde las cimas de sus montes. Esta costumbre, que combina deporte, naturaleza y convivencia, ha ido ganando popularidad en los últimos años, atrayendo a más personas que buscan una forma especial de cerrar el ciclo anual. En este artículo, exploraremos los montes más emblemáticos de la región y la experiencia única que ofrece esta celebración.
### Montañas Emblemáticas de Bizkaia
La geografía de Bizkaia está marcada por una serie de montañas que no solo son un deleite para los amantes del senderismo, sino que también se han convertido en puntos de encuentro para quienes desean despedir el año con vistas espectaculares. Entre los montes más frecuentados en esta época se encuentran el Pagasarri, el Ganekogorta, el Serantes, el Kolitza, el Oiz y el Gorbeia. Cada uno de estos picos ofrece una experiencia única y vistas impresionantes que hacen que el esfuerzo de la subida valga la pena.
El Pagasarri, conocido como el balcón natural de Bilbao, es uno de los destinos más populares. Su accesibilidad y la belleza de sus paisajes lo convierten en una opción ideal para quienes buscan una caminata más corta pero igualmente gratificante. Por otro lado, el Ganekogorta, con sus 998 metros de altitud, es un clásico que atrae a montañeros experimentados y novatos por igual. Este monte no solo ofrece un reto físico, sino que también es un lugar simbólico para muchos, ya que es uno de los puntos más altos de la región.
El Serantes, con sus vistas privilegiadas a la ría y al Abra, y el Kolitza, un referente para la Enkarterri, también son destinos muy buscados. El Oiz, conocido como el “mirador de Bizkaia”, y el Gorbeia, que comparte su cima con Álava, son otros montes que no pueden faltar en la lista de quienes desean despedir el año en la naturaleza. Además, montes como Artxanda, Arnotegi y Sollube reúnen a cientos de personas en una jornada marcada por la camaradería y el buen ambiente.
### La Experiencia de Despedir el Año en la Cima
La tradición de despedir el año en las montañas de Bizkaia no se limita a la actividad física; es una experiencia social que reúne a amigos, familias y clubes de montaña. La jornada comienza temprano, con grupos de montañeros que se preparan para la subida, equipados con botas de monte, ropa adecuada para el frío y, por supuesto, un termo con caldo caliente para reponer energías en la cima.
Uno de los eventos más destacados es la subida organizada por el club Aitzeder, que invita a todos a unirse a esta celebración. La salida, que se realiza en formato de subida popular, permite que cada persona suba a su propio ritmo, lo que hace que la experiencia sea accesible para todos. Este año, la cita tuvo lugar a las 9:30 horas en el aparcamiento del Pagasarri, donde los participantes se reunieron antes de comenzar la caminata.
La primera parada se realizó en la cima del Pagasarri, donde aquellos que prefirieron una caminata más corta pudieron disfrutar de las vistas y participar en el brindis. Para los más aventureros, la ruta continuó hacia el Ganekogorta, donde se llevó a cabo el esperado brindis para dar la bienvenida al nuevo año. Este momento es especialmente significativo, ya que representa un cierre simbólico del año que termina y la esperanza de un nuevo comienzo.
La atmósfera en la cima es festiva, con risas, brindis improvisados y la tradición de comer las uvas de la suerte, aunque en este caso, muchas personas optan por adelantarlas para no perderse el momento de celebración. Las fotos de grupo son una parte esencial de la jornada, capturando la alegría y la camaradería que se vive en este encuentro.
El descenso, que se realiza a un ritmo más relajado, permite a los participantes disfrutar de la belleza del paisaje y reflexionar sobre el año que termina. La experiencia de despedir el año en la cima de una montaña no solo es un reto físico, sino también una oportunidad para conectar con la naturaleza y con los demás, creando recuerdos que perdurarán en el tiempo.
La combinación de ejercicio, aire libre y la calidez de la comunidad hacen de esta tradición una de las más queridas en Bizkaia. Cada año, más personas se suman a esta celebración, lo que demuestra que la conexión con la naturaleza y la convivencia son valores que resuenan profundamente en la cultura vasca. Así, Bizkaia se despide del 2025 mirando al horizonte desde lo más alto, con la esperanza de un nuevo año lleno de aventuras y momentos compartidos.
