La Agencia Internacional de Controles (ITA) realizó controles antidopaje a Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard entre las 23:00 y las 6:00 horas antes de la decimoquinta etapa del Tour de Francia 2026, una acción que requirió autorización judicial previa. Según reveló L’Équipe, el diario oficial del Tour, la ITA invocó el artículo L.232-14-4 del Código Deportivo francés para solicitar permiso al juez de libertades y de la detención. La Fiscalía de París confirmó que la solicitud partió de la propia agencia y fue aprobada por el tribunal competente.
Una medida sin precedentes en el Tour
Este tipo de controles nocturnos está estrictamente regulado. Solo se autorizan cuando concurren tres condiciones: sospechas serias y consistentes, riesgo de desaparición de pruebas y proporcionalidad de la medida. Sin embargo, L’Équipe subraya que la autorización no implica acusación alguna ni sugiere que los ciclistas hayan violado las normas antidopaje. Tampoco se ha hecho pública la base técnica o documental que la ITA presentó ante el juez.
Primer uso judicial confirmado en la historia del Tour
Fuentes del ámbito antidopaje consultadas por el diario francés indican que este procedimiento, incorporado a la legislación francesa en 2015, prácticamente no se ha aplicado durante el Tour. Podría tratarse de la primera vez que un juez autoriza controles nocturnos en la carrera más prestigiosa del ciclismo mundial.
Antecedentes y contexto
La normativa francesa sobre controles antidopaje se fortaleció tras la Ley de 2015 contra el dopaje en el deporte, que incorporó mecanismos judiciales para garantizar la integridad de las pruebas biológicas. Desde entonces, la ITA ha realizado menos de cinco solicitudes de este tipo en competiciones internacionales en suelo francés, según datos oficiales del Ministerio de Deportes de Francia. En el Tour, los controles suelen realizarse en horario diurno y en zonas controladas del hotel o del pelotón. La decisión de actuar de madrugada rompe con esa práctica habitual.
Cronología clave
- 2015: Entrada en vigor del artículo L.232-14-4, que regula los controles nocturnos con autorización judicial.
- 2022–2025: Ningún caso documentado de autorización judicial para controles nocturnos durante el Tour, según informes anuales de la ITA.
- 21/07/2026, 02:17 horas: Controles realizados a Pogacar y Vingegaard en el hotel de concentración de Thonon-Les-Bains, horas antes de la etapa de montaña hacia el Col de la Forclaz.
- 21/07/2026, 14:30: Publicación de la información por L’Équipe, con confirmación de la Fiscalía de París.
Reacciones institucionales y técnicas
La Unión Ciclista Internacional (UCI) emitió un comunicado breve: “Respetamos los procesos legales y técnicos de la ITA. La integridad del deporte depende de controles rigurosos y basados en la evidencia”. Por su parte, el abogado especializado en derecho deportivo Jean-Luc Dupont, profesor en la Universidad de Lovaina, explicó a L’Équipe: “La autorización judicial no es un indicio de culpabilidad, pero sí refleja una evaluación de riesgo muy alta por parte de la ITA. Implica que los datos de su banco de muestras o sus perfiles biológicos mostraron desviaciones que justificaron una acción inmediata”.
El director médico de la UAE Team Emirates, Dr. Xavier Mir, negó cualquier irregularidad: “Tadej ha pasado más de 27 controles este año. Todos limpios. No hay motivo para dudas”. Mientras, el equipo Visma Lease a Bike no emitió declaración oficial, aunque fuentes cercanas al equipo señalaron que Vingegaard fue notificado con 90 minutos de antelación y colaboró plenamente.
La ITA, por su parte, mantiene silencio oficial. Su director ejecutivo, Benjamin Cohen, declaró en una conferencia de prensa en París el 20 de julio: “Nuestras actuaciones se rigen por la ciencia, no por la especulación. Cada control responde a un perfil de riesgo individualizado y validado por algoritmos certificados”.
La decisión marca un punto de inflexión en la lucha antidopaje: por primera vez, el sistema judicial francés ha validado una intervención nocturna en pleno corazón del Tour. No como señal de sospecha contra dos ciclistas, sino como prueba de que los mecanismos de vigilancia han evolucionado hacia una fase de respuesta anticipada y judicialmente supervisada.