El autobús y el autocar son los medios de transporte de viajeros por carretera más seguros de España. En 2025, solo fallecieron dos personas en siniestros relacionados con estos vehículos. A pesar del aumento del 6% en el número de viajeros —hasta 3.572 millones—, la tasa de mortalidad sigue siendo mínima. Esto contrasta con otros modos de transporte y refuerza su posición como opción prioritaria para movilidad sostenible y segura.
¿Por qué el autobús tiene la menor siniestralidad en carretera?
La baja siniestralidad se explica por tres factores clave: la profesionalización del conductor, la rigurosidad de las normativas de explotación y la estructura técnica del vehículo. Los conductores de autobús deben superar formación específica, renovar su permiso cada cinco años y cumplir con límites estrictos de horas de conducción. Además, los vehículos están sujetos a Inspección Técnica de Vehículos (ITV) obligatoria cada seis meses —más frecuente que en turismos—.
La edad media del parque no define su seguridad
La edad media de los autobuses es de 11,1 años, menor que la de turismos (14,6 años) o vehículos industriales (15 años). Sin embargo, la antigüedad no es el único indicador. Un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid revela que los fallos técnicos graves se multiplican entre los cinco y seis años de vida del vehículo. Por eso, el mantenimiento preventivo y la ITV oportuna son decisivos.
¿Qué revela la ITV sobre la fiabilidad de los autobuses?
Según datos del Ministerio de Industria y Turismo (MINTUR), el 73% de los autobuses aprueba la ITV a la primera. Pero el 27% restante —los rechazados— presenta una media de 2,7 defectos graves o muy graves por inspección. Es el tipo de vehículo con mayor densidad de fallos detectados. Esto señala una brecha entre la juventud del parque y la calidad del mantenimiento operativo.
La renovación del parque es un reto económico y regulatorio
La inversión en flotas nuevas implica costes elevados: un autobús eléctrico puede superar los 600.000 €. Las ayudas públicas del Plan MOVES III y los fondos NextGenerationEU están acelerando la transición, pero su acceso depende de criterios técnicos y de explotación. Además, la Ley de Cambio Climático y Transición Energética exige que el 50% de la flota urbana sea cero emisiones antes de 2030.
¿Cómo afecta la antigüedad del autobús a la seguridad vial y al medio ambiente?
Un autobús viejo no solo incrementa el riesgo de avería, sino que emite hasta un 40% más de NOx y partículas que uno nuevo. La normativa Euro VI, vigente desde 2014, exige filtros de partículas y sistemas de reducción catalítica. Sin embargo, el 18% del parque aún no cumple este estándar, según AECA-ITV. Esto genera un doble impacto: menor seguridad y mayor contaminación urbana.
El rol de las entidades colaboradoras de la ITV
Las entidades como AECA-ITV no solo certifican la aptitud técnica. También impulsan protocolos de inspección adaptados a vehículos de transporte colectivo. Su labor reduce un 22% los siniestros graves vinculados a fallos mecánicos, según el informe Contribución de la ITV a la seguridad vial y al medio ambiente.
¿Qué datos clave debes conocer sobre la seguridad del autobús en España?
- En 2025, solo 2 fallecidos en siniestros de autobuses y autocares
- El parque tiene una edad media de 11,1 años, el más joven del sector
- El 27% de los autobuses rechazados en ITV presenta 2,7 defectos graves por unidad
- Los fallos técnicos graves se disparan entre los 5 y 6 años de vida del vehículo
- La ITV para autobuses es semestral, frente a los dos años de los turismos
- El 18% del parque aún no cumple la norma Euro VI de emisiones
La seguridad del autobús no depende solo de su diseño o antigüedad. Depende de la convergencia entre regulación técnica, inversión sostenible y cumplimiento operativo. Su bajo índice de siniestralidad es un logro colectivo —no un dato aislado—. Y su futuro exige reforzar la trazabilidad del mantenimiento, acelerar la renovación verde y alinear los incentivos públicos con los estándares de seguridad vial real.
