La reciente circular de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha generado un intenso debate en el sector eléctrico español. Esta propuesta, que establece una nueva metodología para calcular la tasa de retribución financiera (TRF) para las inversiones en redes eléctricas durante el periodo 2026-2031, ha llegado al Consejo de Estado para su evaluación. Sin embargo, lo que ha sorprendido a muchos es que el documento no cuenta con el respaldo unánime de los miembros del regulador, ya que dos consejeros han expresado su desacuerdo, lo que pone de manifiesto las tensiones existentes en la regulación del sector.
La propuesta de la CNMC busca sustituir el actual esquema que diferencia entre inversiones (CAPEX) y gastos operativos (OPEX) por un modelo conocido como TOTEX, que agrupa ambos tipos de costes. Este cambio se implementaría en fases, comenzando con un periodo continuista entre 2026 y 2028, seguido de una transición completa al modelo TOTEX entre 2029 y 2031. Además, se ha establecido una nueva retribución del 6,58% para las inversiones de las empresas eléctricas durante los próximos seis años, un porcentaje que, aunque superior al 6,46% propuesto anteriormente, sigue siendo inferior al 7,5% que las eléctricas habían solicitado.
### La Metodología TOTEX: Un Cambio Necesario o Arriesgado
La CNMC argumenta que el modelo TOTEX es el más adecuado para fomentar la electrificación de la economía, ya que incentiva a las distribuidoras a adoptar soluciones eficientes, incluyendo mecanismos de flexibilidad y redes inteligentes, en lugar de centrarse únicamente en la construcción de nuevas infraestructuras. Este enfoque también tiene como objetivo contener los costes, evitando que las facturas de los consumidores se disparen, dado que son ellos quienes finalmente financian estas inversiones a través de los peajes del sistema.
Sin embargo, los dos votos particulares en contra de la mayoría, firmados por los consejeros María Jesús Martín y Josep María Salas, plantean serias preocupaciones sobre la equidad y la viabilidad de esta nueva metodología. Ambos consejeros, con una sólida formación y experiencia en el sector eléctrico, argumentan que la tasa de retribución propuesta no se alinea con el riesgo que enfrentan las empresas de distribución bajo el nuevo esquema. Salas, en particular, señala que la circular aplica el mismo parámetro de riesgo a las actividades de transporte y distribución eléctrica, a pesar de que estas enfrentan niveles de incertidumbre claramente distintos.
La retribución para el transporte eléctrico, que es gestionado por Red Eléctrica, se mantiene en un modelo continuista, lo que implica un menor riesgo en los primeros años de transición. En contraste, las distribuidoras, que operan bajo el nuevo modelo TOTEX, deben lidiar con un esquema de cálculo que combina inversiones y costes operativos, lo que introduce un riesgo significativo. Salas enfatiza que esta decisión refleja una discrecionalidad regulatoria que podría perjudicar a las eléctricas si no se ajusta adecuadamente la retribución al riesgo asumido.
### Desafíos en la Aplicación del Modelo TOTEX
Por su parte, María Jesús Martín también expresa su preocupación respecto a la implementación del modelo TOTEX. Aunque reconoce el valor de vincular las nuevas inversiones a la demanda para evitar que un exceso de inversión encarezca la factura eléctrica, critica la forma en que la CNMC propone aplicar los ajustes de eficiencia operativa. Según Martín, los márgenes de eficiencia propuestos son excesivos y podrían tener efectos adversos tanto para las eléctricas como para los consumidores.
La preocupación radica en que, al reducir en exceso la remuneración por la operación, se podría desincentivar a las eléctricas a adoptar un uso eficiente de la red existente, gestionar adecuadamente la demanda e incluso realizar nuevas inversiones necesarias para la transición energética. Martín sostiene que, al introducir por primera vez un modelo TOTEX en España, la CNMC debería haber equilibrado mejor la protección del consumidor con incentivos adecuados para las distribuidoras.
La situación actual plantea un dilema para el Consejo de Estado, que debe evaluar la circular antes de devolverla al Gobierno. Este último tiene la capacidad de realizar cambios en la propuesta antes de su aprobación final, que debe llevarse a cabo antes de que finalice el año. La falta de consenso entre los miembros de la CNMC podría influir en las decisiones que se tomen en esta fase crítica del proceso regulatorio.
En resumen, la propuesta de la CNMC para la retribución financiera en el sector eléctrico está generando un debate significativo sobre la equidad y la viabilidad de la nueva metodología. Mientras que algunos ven el modelo TOTEX como un paso necesario hacia una mayor eficiencia y sostenibilidad, otros advierten sobre los riesgos que podría conllevar para las empresas distribuidoras y, en última instancia, para los consumidores. La evolución de esta situación será crucial para el futuro del sector eléctrico en España y para la transición hacia un modelo energético más sostenible.
