La venta de cerveza en Pakistán es un tema que sorprende a muchos, especialmente a los turistas que visitan el país. En ciudades como Karachi y Lahore, la presencia de vendedores ambulantes de cerveza, en su mayoría de origen pakistaní, ha generado curiosidad y asombro. Sin embargo, detrás de esta realidad se encuentra una historia compleja que involucra la producción de alcohol en un país donde la mayoría de la población es musulmana y el consumo de bebidas alcohólicas está prohibido por la ley islámica.
### La Historia de Murree: La Cerveza de Pakistán
La marca de cerveza Murree es emblemática en Pakistán, no solo por su larga trayectoria, que se remonta a 1860, sino también por su singular situación en un país donde el alcohol es visto como un tabú. Fundada en la localidad de Murree, esta cervecera ha logrado sobrevivir a lo largo de los años, a pesar de las restricciones y la oposición que enfrenta. La historia de Murree está intrínsecamente ligada a la política y la cultura del país.
En 1977, el primer ministro Zulfiqar Ali Bhutto prohibió el consumo de alcohol en un intento de alinearse con las crecientes corrientes islamistas. Esta decisión no solo afectó a los consumidores, sino que también tuvo un impacto significativo en la industria del alcohol en Pakistán. A pesar de la prohibición, Murree ha encontrado formas de mantenerse a flote, enfocándose en un mercado limitado: los no musulmanes.
La producción de Murree se lleva a cabo en un entorno altamente controlado, dentro de una instalación militar en Rawalpindi. Esta ubicación no es casualidad; el gobierno pakistaní considera que el alcohol es un peligro que debe ser controlado. La destilería de Murree, que produce varios tipos de cerveza, ginebra, ron y otros licores, opera bajo estrictas regulaciones y solo puede vender sus productos a una clientela específica.
A pesar de las limitaciones, Murree ha logrado reportar ingresos significativos, superando los cien millones de dólares en el último año fiscal. Este éxito se debe en parte a su capacidad para adaptarse a las restricciones del mercado y a su enfoque en la producción de bebidas no alcohólicas, que también han tenido una buena acogida entre los consumidores.
### La Doble Moral de la Sociedad Pakistaní
La situación del alcohol en Pakistán refleja una contradicción cultural y social. Mientras que el consumo de alcohol está prohibido para la mayoría de la población musulmana, existe un mercado clandestino que prospera, abastecido por contrabandistas que distribuyen bebidas alcohólicas a precios elevados. Este fenómeno ha llevado a la creación de una clase de «bootleggers», quienes se convierten en los intermediarios entre la demanda y la oferta de alcohol en el país.
La hipocresía de la situación se hace evidente cuando se observa que las élites musulmanas de Pakistán, a menudo, organizan fiestas donde el alcohol es una parte integral de la celebración. Sin embargo, estas actividades se llevan a cabo en secreto, lejos de la mirada pública y de las autoridades. Esto crea un ambiente donde el cumplimiento de la ley es selectivo, beneficiando a aquellos que tienen los medios para eludir las restricciones.
La familia Bhandara, que dirige Murree, es un ejemplo de cómo las conexiones políticas y sociales pueden influir en el éxito de un negocio en Pakistán. A pesar de ser una minoría religiosa, han logrado mantener el control de la empresa a lo largo de generaciones, adaptándose a las cambiantes dinámicas políticas del país.
En un contexto donde el 97% de la población musulmana tiene prohibido consumir alcohol, la existencia de Murree y su éxito en el mercado son un testimonio de la complejidad de la sociedad pakistaní. La marca ha encontrado su nicho al dirigirse a los no musulmanes y a los turistas, quienes pueden disfrutar de sus productos sin las restricciones que enfrentan los ciudadanos musulmanes.
### Exportaciones y el Futuro de la Industria del Alcohol
A pesar de las restricciones internas, Pakistán ha comenzado a abrirse al mercado internacional. Recientemente, Murree ha recibido el permiso para exportar su cerveza, lo que marca un cambio significativo en la política del país respecto al alcohol. Sin embargo, esta exportación está limitada a países donde la venta de alcohol es legal, excluyendo a los estados de la Organización para la Cooperación Islámica.
La industria del alcohol en Pakistán no solo se limita a la producción de cerveza. El país se ha convertido en el séptimo exportador mundial de etanol, un producto que se utiliza en diversas aplicaciones industriales y alimentarias. Esta contradicción entre la prohibición del alcohol y la exportación de etanol refleja la complejidad de la economía pakistaní y su relación con el mundo exterior.
Las exportaciones de etanol han crecido significativamente en los últimos años, lo que ha llevado a Pakistán a convertirse en un jugador importante en el mercado global. A pesar de las restricciones internas, el país ha encontrado formas de capitalizar su producción de alcohol, lo que podría abrir nuevas oportunidades para la industria en el futuro.
En resumen, la situación del alcohol en Pakistán es un reflejo de las tensiones culturales, políticas y económicas que enfrenta el país. La historia de Murree y su éxito en un entorno tan restrictivo es un testimonio de la resiliencia de la industria del alcohol en Pakistán, así como de las contradicciones que existen en una sociedad donde el consumo de alcohol es tanto un tabú como una realidad.
