En el corazón de Sant Cugat del Vallès, una empresa con una rica historia y un futuro prometedor se prepara para celebrar un hito significativo. Gutmar, que ocupa la sede de la antigua Delphi desde 2017, está a punto de cumplir 75 años de existencia. Esta firma catalana se ha consolidado como un referente en el ámbito de la ingeniería y la mecánica de precisión, sirviendo a sectores de alto valor añadido como la aeronáutica, el espacio, la defensa y la fusión nuclear. Bajo la dirección de su presidente, Joan Martorell, la empresa ha sabido adaptarse y evolucionar en un entorno competitivo, apostando por la innovación y el talento.
### Un Legado de Innovación y Crecimiento
Joan Martorell, ingeniero industrial con más de cuatro décadas de experiencia al mando de Gutmar, ha sido un pilar fundamental en la transformación de la empresa. Desde que asumió el liderazgo en un momento crítico, ha trabajado incansablemente para mantener los valores y la ética que han caracterizado a la firma desde sus inicios. Martorell destaca que, gracias a la entrada de nuevos socios en abril, se abre una nueva etapa de expansión y crecimiento, con una facturación actual de 20 millones de euros y una previsión de crecimiento del 30%.
Uno de los logros más destacados de Gutmar fue su colaboración con Triton Submarines, donde contribuyó a la construcción del primer submarino que, en 2019, estableció un récord mundial al descender 11,000 metros en la fosa de las Marianas. Este tipo de proyectos no solo subraya la capacidad técnica de la empresa, sino que también resalta su compromiso con la innovación y la exploración.
Además, Gutmar se ha consolidado como proveedor estratégico de Fusion 4 Energy y del ITER, un ambicioso proyecto internacional que busca producir energía de fusión. Este esfuerzo conjunto con potencias mundiales es un testimonio del reconocimiento que ha ganado la empresa en el ámbito global.
La inauguración del primer Centro de Excelencia de Sistemas de Uso Dual en Catalunya, en colaboración con GDELS-Santa Bárbara Systems, es otro ejemplo del compromiso de Gutmar con la innovación. Este centro, que se prevé que genere más de 1,500 puestos de trabajo directos e indirectos, se enfocará en el desarrollo de sistemas lanzapuentes para la defensa y la gestión de emergencias civiles, marcando un paso significativo hacia el futuro.
### La Historia Detrás de Gutmar
A pesar de su nombre que podría parecer germánico, Gutmar es el resultado de la fusión de los apellidos de sus fundadores, Bernabé Gutiérrez y Joan Martorell padre. La empresa comenzó como un pequeño taller mecánico especializado en aeronáutica, gracias a la experiencia de sus fundadores como maestros industriales en la primera fábrica estatal de alta tecnología aeronáutica en España.
Joan Martorell hijo, quien comenzó su carrera en Gutmar como tornero fresador mientras estudiaba en la UPC, se encontró en una encrucijada cuando su padre le cedió las riendas de la empresa en un momento de crisis. En lugar de cerrar las puertas, Martorell decidió luchar por la supervivencia de la firma, dedicando largas horas y aplicando su ingenio para encontrar soluciones. Su esfuerzo pronto dio frutos, y la empresa comenzó a atraer a importantes clientes, como Airbus Helicopters, para quienes fabricaron piezas y conjuntos mecánicos de alta precisión.
La clave del éxito de Gutmar ha sido su enfoque en el capital humano. Martorell ha apostado por un equipo altamente especializado y ha implementado tecnologías de vanguardia, lo que ha permitido a la empresa no solo entrar en el exigente sector aeronáutico, sino también mantenerse en él a lo largo de los años. La fidelidad de los clientes es un aspecto crucial en este sector, donde la relación con el proveedor puede durar décadas.
En el año 2000, Martorell tomó una decisión audaz al hipotecar la empresa para adquirir un terreno en l’Hospitalet de Llobregat y construir una nueva planta. Este movimiento estratégico permitió a Gutmar expandir su capacidad de producción y aumentar su presencia en el mercado internacional, exportando más del 75% de su producción actual.
A lo largo de los años, la empresa ha crecido de 60 a 120 empleados, y su facturación ha alcanzado los 20 millones de euros. Martorell, conocido por su enfoque colaborativo, ha sido un defensor de la formación continua de sus empleados, promoviendo programas de formación profesional que han permitido a muchos jóvenes obtener sus títulos y mejorar sus perspectivas laborales.
La filosofía de Martorell se basa en la creencia de que «la suma de esfuerzos multiplica resultados». Su compromiso con la comunidad y el desarrollo de talento local se refleja en su participación activa en diversas iniciativas, como su papel como vicepresidente de Aeros y su colaboración con los Salesianos de Sarrià para impulsar la formación profesional dual.
La cultura de la empresa, que Martorell describe como «gutmariana», se caracteriza por valores sólidos y un ambiente de trabajo positivo. La lealtad de sus empleados es evidente, con algunos de ellos trabajando en la empresa durante más de 50 años, lo que habla de la estabilidad y el compromiso que se fomenta dentro de la organización.
Joan Martorell no solo es un líder en el ámbito empresarial, sino también un hombre de familia. Sus pilares son su esposa Imma, su hija Anna y sus nietos Pol y Marc, quienes representan su motivación y su legado personal. A medida que Gutmar se prepara para su próximo capítulo, la combinación de innovación, liderazgo y un fuerte sentido de comunidad seguirá siendo fundamental para su éxito.
