La llegada de la Navidad es un momento especial para muchas personas, y para la modelo Eugenia Silva, este periodo del año despierta un brillo particular. A sus 49 años, Silva comparte cómo celebra estas fiestas rodeada de familia y amigos, enfatizando la belleza de lo simple. En sus propias palabras, las Navidades perfectas son aquellas que se viven en casa, tranquilas y llenas de momentos significativos. Para ella, no se trata de planes elaborados, sino de la conexión con sus seres queridos.
La familia ocupa un lugar central en la vida de Eugenia. Junto a su pareja, Alfonso de Borbón, y sus dos hijos, Alfonso y Jerónimo, la modelo crea un ambiente cálido y acogedor durante las festividades. Silva recuerda con cariño las Navidades de su infancia en Extremadura, donde las reuniones familiares en la finca Chozo Blanco de su abuela Eugenia eran el epicentro de su felicidad. Aunque reconoce que la ausencia de su padre, quien falleció hace un año y medio, ha hecho que estas fechas sean más sensibles, la alegría de sus hijos y su sobrino Pepe, un pequeño de un año, trae de vuelta la felicidad a su hogar.
La nostalgia es un sentimiento que acompaña a Eugenia en esta época del año, especialmente al ver crecer a sus hijos. Sin embargo, también celebra cada etapa de sus vidas, encontrando una nueva ilusión en observar cómo descubren el mundo desde una perspectiva diferente. Para ella, la magia de la Navidad no desaparece, sino que se transforma, adaptándose a las nuevas realidades familiares.
Cuando se trata de los regalos, Eugenia tiene una filosofía clara: le gusta ser quien sorprende a sus seres queridos. Piensa en lo que realmente les hará ilusión y disfruta viendo sus reacciones. Este año, ha decidido colaborar con Rabat, una firma catalana de alta joyería, para elegir detalles especiales para estas fiestas. Para Silva, las joyas son más que simples objetos; son símbolos de vida que representan recuerdos y momentos significativos. Ella lleva consigo piezas que ya forman parte de su identidad, como un anillo en el pulgar y un collar de eslabones que considera su amuleto diario.
A medida que se acerca el final del año, Eugenia reflexiona sobre su trayectoria personal y profesional. El 2025 ha sido un año de cambios significativos, donde ha podido afianzar su productora The Crew y lanzar Limited, su nueva agencia de talentos. Sin embargo, también ha enfrentado desafíos, como su reciente operación de cadera, que le ha enseñado la importancia de cuidar su salud y respetar los tiempos de su cuerpo. Esta pausa forzada le ha permitido acercarse más al bienestar y adoptar un estilo de vida más consciente.
Eugenia ha estado en la industria de la moda durante más de tres décadas, y hace doce años decidió dar un paso hacia el emprendimiento. Su objetivo ha sido devolver a la industria lo que le ha dado, creando espacios donde la creatividad pueda florecer y las ideas se transformen en proyectos con propósito. The Crew y Limited son ejemplos de su compromiso con la excelencia y la emoción en cada proyecto que emprende.
Además de su trabajo en la moda y el emprendimiento, Eugenia tiene una gran ilusión por su proyecto educativo «Ellas Hablan Código», que busca formar a niños y niñas en habilidades tecnológicas, rompiendo barreras y acercándolos a un lenguaje que les permitirá crear e imaginar soluciones. Este enfoque educativo es parte de su visión de empoderar a las nuevas generaciones y abrirles puertas hacia un futuro prometedor.
La Navidad para Eugenia Silva es un tiempo de reflexión, conexión y celebración de la vida. Con cada año que pasa, ella continúa evolucionando, tanto en su vida personal como profesional, y encuentra en las festividades una oportunidad para fortalecer los lazos familiares y compartir momentos significativos con sus seres queridos. La modelo y emprendedora demuestra que, a pesar de los desafíos, siempre hay espacio para la alegría, la creatividad y el amor en esta época tan especial del año.
