El 28 de diciembre de 2025, la ciudad de Barcelona se despidió de Carles Vilarrubí, un destacado empresario y figura influyente en la cultura catalana, quien falleció a la edad de 71 años. Su vida estuvo marcada por un compromiso inquebrantable con Catalunya, así como por su pasión por la gastronomía y el deporte, especialmente el hockey y el fútbol. Vilarrubí, quien fue consejero de la empresa familiar Cobega y de Radiocat XXI, dejó una huella indeleble en el ámbito empresarial y cultural de la región.
### Un empresario comprometido con Catalunya
Carles Vilarrubí nació y creció en Barcelona, donde desarrolló una carrera profesional que abarcó diversas industrias, desde la comunicación hasta el ocio. Su trayectoria comenzó en el ámbito de la comunicación, donde fue uno de los fundadores de Catalunya Ràdio, una emisora que ha jugado un papel crucial en la difusión de la lengua y cultura catalanas. Entre 1983 y 1986, ocupó el cargo de secretario general y director adjunto de esta emisora, contribuyendo a su consolidación como un referente en el panorama mediático de Catalunya.
Además de su labor en Catalunya Ràdio, Vilarrubí fundó su propia empresa, CVC, Consejeros de Comunicación, que se especializó en ofrecer servicios de asesoría en comunicación. Su visión empresarial lo llevó a ocupar altos cargos en diversas organizaciones, incluyendo la dirección general de las loterías de Catalunya hasta 1988 y la posición de primer consejero delegado de Port Aventura, uno de los parques temáticos más importantes de Europa.
Su carrera no se limitó al sector de la comunicación y el ocio; también tuvo un impacto significativo en el ámbito financiero. Vilarrubí fue vicepresidente en España del banco de inversión Rothschild y presidió la correduría Willis S&C, donde su experiencia y liderazgo fueron fundamentales para el crecimiento de estas instituciones.
### Un apasionado del deporte y la gastronomía
El deporte fue otra de las grandes pasiones de Carles Vilarrubí. Desde sus inicios, estuvo vinculado al FC Barcelona, donde formó parte de la sección de hockey sobre hierba desde su fundación en 1972. Su amor por el deporte lo llevó a integrar también la primera sección de hockey sobre hielo del club. A lo largo de su vida, Vilarrubí no solo fue un aficionado, sino que también ocupó un puesto de relevancia como vicepresidente del FC Barcelona durante las juntas de Sandro Rosell y Josep María Bartomeu.
Su dimisión del cargo en 2017, en medio de un contexto político tenso en Catalunya, fue un acto de coherencia con sus principios. Vilarrubí se mostró en desacuerdo con la decisión del club de jugar un partido de Liga en un día tan significativo como el 1 de octubre, cuando se celebraba un referéndum por la independencia de Catalunya. Este gesto reflejó su compromiso con la causa catalana y su deseo de actuar en consonancia con sus valores.
La gastronomía también ocupó un lugar destacado en la vida de Vilarrubí. Como presidente de la Academia Catalana de Gastronomía, trabajó incansablemente para promover la riqueza culinaria de Catalunya. Su pasión por la comida y la cultura gastronómica se tradujo en numerosas iniciativas destinadas a resaltar la calidad y diversidad de la cocina catalana, así como a fomentar el reconocimiento de los chefs y productos locales.
Vilarrubí estaba casado con Sol Daurella, una destacada empresaria y presidenta de Coca-Cola Europacific Partners, lo que también refleja su conexión con el mundo empresarial y su compromiso con el desarrollo económico de la región.
A lo largo de su vida, Carles Vilarrubí recibió varios reconocimientos por su labor y dedicación a Catalunya. En 2015, fue galardonado con la Cruz de Sant Jordi, un honor que se otorga a personas que han destacado por su contribución a la cultura y sociedad catalanas. Este reconocimiento es un testimonio de su legado y del impacto que tuvo en la comunidad.
La muerte de Carles Vilarrubí deja un vacío en el panorama empresarial y cultural de Catalunya. Su compromiso con la lengua y cultura catalanas, así como su pasión por el deporte y la gastronomía, lo convierten en una figura emblemática que será recordada por generaciones. Su legado perdurará en las instituciones que ayudó a construir y en las iniciativas que promovió a lo largo de su vida, inspirando a otros a seguir su ejemplo de dedicación y compromiso con Catalunya.
