El FC Barcelona logró su clasificación a las semifinales de la Copa del Rey tras vencer al Albacete en un partido lleno de emociones y giros inesperados. El encuentro, disputado en el estadio Carlos Belmonte, mostró la calidad del equipo catalán, aunque también evidenció la lucha y el coraje del conjunto local, que no se rindió hasta el último minuto.
### Un partido lleno de intensidad
Desde el inicio del partido, el Barcelona mostró su intención de dominar el juego. Con una alineación que incluía a figuras destacadas como Lamine Yamal y Araujo, los visitantes comenzaron a crear oportunidades desde los primeros minutos. El primer gol llegó en el minuto 39, cuando Lamine Yamal, tras una buena presión de Rashford y De Jong, logró abrir el marcador con un disparo preciso que dejó sin opciones al portero del Albacete, Lizoain.
El primer tiempo concluyó con una ventaja mínima para el Barcelona, pero el ambiente en el Carlos Belmonte era electrizante. Los aficionados locales, alentados por el buen juego de su equipo, seguían creyendo en la posibilidad de una remontada. Sin embargo, la segunda mitad comenzó con un golpe duro para el Albacete. En el minuto 56, Araujo, quien regresaba a la titularidad tras superar problemas de salud mental, anotó el segundo gol para el Barcelona con un cabezazo tras un córner, aumentando la ventaja a 0-2.
A pesar de la desventaja, el Albacete no se dio por vencido. El entrenador Alberto González realizó cambios estratégicos, introduciendo a Jefté, quien había sido el héroe en la eliminatoria anterior contra el Real Madrid. Jefté casi logra recortar distancias en su primera intervención, pero su tiro se fue desviado. El Barcelona, por su parte, continuó generando peligro, con Olmo y otros jugadores buscando aumentar la ventaja.
### La emoción hasta el final
Cuando parecía que el Barcelona tenía el partido bajo control, el Albacete sorprendió al marcar un gol en el minuto 87. Javi Moreno, con un cabezazo en plancha, logró hacer el 1-2, lo que encendió la esperanza en las gradas. El estadio estalló en vítores, y los aficionados comenzaron a soñar con una remontada épica. Sin embargo, el árbitro anuló un gol del Barcelona por fuera de juego, lo que mantuvo la tensión en el aire.
En los minutos finales, el Albacete estuvo a punto de llevar el partido a la prórroga. Fran Gámez, en una jugada individual, superó al portero Joan García con una vaselina, pero Gerard Martín logró despejar el balón en la línea de gol, asegurando la victoria para el Barcelona. El encuentro finalizó con un 1-2, y el equipo catalán celebró su avance a las semifinales de la Copa del Rey, mientras que el Albacete dejó el campo con la cabeza alta, habiendo luchado hasta el último segundo.
El partido no solo fue un espectáculo de fútbol, sino también un reflejo de la pasión y el compromiso de ambos equipos. El Barcelona, con su calidad y experiencia, logró salir adelante en un encuentro que prometía ser complicado, mientras que el Albacete demostró que, a pesar de las adversidades, siempre hay espacio para la lucha y la esperanza en el fútbol.