El atractivo de España como destino turístico ha alcanzado niveles sin precedentes, con proyecciones que indican un récord de 98 millones de visitantes en 2025. Este fenómeno no solo se refleja en el número de turistas, sino también en el creciente interés de las empresas por adquirir activos en el país. Según datos de la consultora inmobiliaria CBRE, España se ha consolidado como el mercado más atractivo para la inversión hotelera en Europa durante los primeros meses del año. En este contexto, el volumen de inversión en activos hoteleros en España ha alcanzado los 2.631 millones de euros, lo que representa un incremento del 16% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento es el más significativo desde la pandemia, lo que subraya la recuperación del sector.
Entre enero y septiembre de este año, se transaccionaron 116 activos hoteleros en España, sumando un total de 14.560 habitaciones. Aunque el número de transacciones ha disminuido en comparación con el año anterior, donde se registraron 129 hoteles y 13.300 habitaciones, la tendencia de inversión sigue siendo positiva. Los expertos de CBRE anticipan que la inversión anual superará los 3.000 millones de euros, consolidando al sector hotelero como un activo inmobiliario de primer orden.
### La Península Ibérica: Un Centro de Inversión Hotelera
La Península Ibérica, que incluye tanto a España como a Portugal, ha captado el 19% del total de la inversión hotelera en Europa, superando a otros mercados importantes como el Reino Unido y Francia, que representan el 16% y el 13% respectivamente. Este atractivo se ve respaldado por el primer European Hotels Destination Index 2025, donde España se posiciona como el mercado más atractivo del sur de Europa. Este índice evalúa factores como el volumen de llegadas internacionales, el tamaño del mercado y los niveles de precios, y destaca a cinco ciudades españolas entre los 20 destinos europeos más valorados: Mallorca, Barcelona, Madrid, Tenerife y Gran Canaria.
La combinación de una alta demanda turística, un crecimiento sostenido de tarifas y una oferta limitada en mercados clave ha hecho que España y Portugal se conviertan en destinos sólidos y dinámicos. Jorge Ruiz, responsable de Hoteles en Iberia de CBRE, explica que esta situación ofrece una rentabilidad y resiliencia que los inversores valoran especialmente. La recuperación del turismo en España ha sido meteórica desde la salida del confinamiento, lo que ha incrementado el atractivo de los activos hoteleros en el país.
### La Recuperación del Sector Hotelero Español
La rápida recuperación del sector turístico ha permitido que las cadenas hoteleras españolas recuperen su protagonismo en el mercado de adquisiciones. Después de un periodo de estancamiento, las cadenas han logrado recapitalizarse, devolver préstamos y volver a participar activamente en el mercado de compras. Este fenómeno es especialmente notable entre las cadenas con modelos patrimonialistas, que muestran un mayor interés en la adquisición de activos en lugar de optar por el alquiler.
La rentabilidad del negocio hotelero y la reducción de deudas han facilitado el acceso a financiación bancaria, lo que ha impulsado aún más la actividad de compra en el sector. En los últimos cinco años, las Islas Canarias han liderado la inversión hotelera en España, con un 21% del total, seguidas de las Baleares (18%), Madrid (17%), Barcelona (15%) y Málaga (10%). Este enfoque en el segmento vacacional, que representa el 56% de la inversión total, resalta la preferencia de los inversores por los destinos turísticos.
Ejemplos concretos de esta tendencia incluyen la reciente adquisición del hotel Mare Nostrum Resort en Tenerife por parte de Spring Hoteles, que se convirtió en la mayor transacción hotelera en la historia de España, con un valor de 430 millones de euros. Asimismo, la cadena gallega Hotusa cerró la compra de nueve hoteles de la cadena Silken por 250 millones de euros, justo después de haber saldado una deuda de 56 millones con la SEPI. Otras transacciones significativas incluyen la adquisición de los hoteles Sol Tenerife e Innside Palma Bosque por parte de Meliá y Banca March, a través de su joint venture, por un total de 140 millones de euros.
El mercado hotelero en España también ha visto un incremento en el precio medio por activo transaccionado, con un aumento del 27% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento en los precios refleja la creciente competencia y el interés por los activos hoteleros en el país, lo que a su vez indica una recuperación sólida y sostenida del sector.
A medida que España continúa atrayendo a turistas de todo el mundo y se consolida como un destino preferido para la inversión hotelera, es evidente que el país está en una trayectoria ascendente. La combinación de un entorno turístico favorable, una oferta limitada y una creciente demanda por parte de los inversores posiciona a España como un líder en el mercado hotelero europeo. Con proyecciones optimistas para el futuro, el sector hotelero español está preparado para seguir creciendo y evolucionando en los próximos años.
