La figura de Ebru Özdemir ha cobrado protagonismo en el ámbito de la construcción internacional, especialmente tras su reciente participación en la remodelación del emblemático Camp Nou de Barcelona. Esta ingeniera civil, que ha liderado la constructora Limak desde 2007, ha demostrado que la pasión por el deporte y la excelencia en la ingeniería pueden ir de la mano. Su historia es un ejemplo de cómo las mujeres pueden sobresalir en un sector tradicionalmente dominado por hombres, y su visión para el futuro del estadio azulgrana es ambiciosa y prometedora.
La Renovación del Camp Nou: Un Proyecto Ambicioso
La remodelación del Camp Nou no es solo una obra de ingeniería; es un símbolo de la modernidad y la innovación en el deporte. Ebru Özdemir, quien ha estado al frente de Limak, ha expresado su deseo de que el nuevo estadio sea el más grande y mejor del mundo. Con una inversión de 900 millones de euros, el proyecto busca no solo mejorar la infraestructura del estadio, sino también ofrecer una experiencia única a los aficionados del FC Barcelona.
La obra ha enfrentado varios desafíos, incluyendo retrasos en la inauguración, que se ha pospuesto un año respecto a lo inicialmente previsto. Sin embargo, Özdemir ha asegurado que su equipo está trabajando arduamente para cumplir con los plazos establecidos en el contrato, que se extiende hasta 2027. «Hay muchas cosas que no dependen de nosotros. Dadas las características del proyecto, se está construyendo en tiempo récord», ha declarado. Esta afirmación refleja su compromiso con la calidad y la eficiencia, valores que han sido fundamentales en su carrera.
La capacidad del estadio ha sido un tema de discusión, ya que actualmente se ha reabierto con un aforo limitado a 45,000 espectadores. Sin embargo, Özdemir ha manifestado su confianza en que se podrá ampliar la capacidad a más de 100,000 asientos sin interrumpir las actividades diarias del club. «Haremos lo que el club necesite. Somos el contratista, lo que el cliente nos pide es una orden para nosotros», afirmó, subrayando la flexibilidad y adaptabilidad de su empresa ante las necesidades del FC Barcelona.
Un Camino de Éxito en un Sector Masculino
Ebru Özdemir no solo ha liderado proyectos de gran envergadura en el extranjero, sino que también ha sido una pionera en la promoción de la diversidad de género en la ingeniería. A pesar de no haber sentido discriminación en su familia, ha reconocido que el sector de la construcción es predominantemente masculino. Esto la llevó a fundar la iniciativa Global Engineer Girls, que busca inspirar y empoderar a niñas y jóvenes mujeres en el campo de la ingeniería en varios países, incluyendo Turquía, Kuwait y Arabia Saudita.
La iniciativa refleja su compromiso con la igualdad de género y su deseo de cambiar la percepción de que las mujeres no pueden sobresalir en campos técnicos. Özdemir ha declarado: «Si eres buena en ciencia o matemáticas, el sistema te empuja a ser médica o profesora para poder casarte fácilmente». Con su trabajo, busca abrir nuevas puertas para las futuras generaciones de mujeres ingenieras.
Limak: Un Gigante en Crecimiento
Bajo la dirección de Ebru Özdemir, Limak ha crecido significativamente, convirtiéndose en un referente en el sector de la construcción. La empresa, que cuenta con 50,000 empleados y una facturación anual de más de 4,000 millones de euros, ha llevado a cabo importantes proyectos en todo el mundo, incluyendo la remodelación del Aeropuerto de Estambul y la construcción de la terminal 2 del Aeropuerto de Kuwait.
La empresa ha comenzado a diversificarse, sacando a bolsa algunas de sus filiales y explorando la posibilidad de hacerlo con otras, como la hotelera y la energética. A pesar de estos cambios, el holding sigue siendo controlado por la segunda generación de la familia, con Ebru y su hermano al mando. «Nuestro futuro es familiar, pero estamos trabajando en la gobernanza. Estoy trabajando en un protocolo para la tercera generación», ha comentado, mostrando su visión a largo plazo para la empresa.
Desafíos y Oportunidades en el Camino
A pesar del éxito de Limak, Ebru Özdemir ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo problemas con subcontratas que resultaron en una multa de casi dos millones de euros por parte de Inspección de Trabajo. Sin embargo, ha asegurado que se han corregido todas las irregularidades y que la empresa está comprometida con los más altos estándares de seguridad y salud. «Intentamos ser lo máximo de transparentes y, si se nos piden correcciones, las hacemos», ha afirmado, destacando la importancia de la ética en los negocios.
La reapertura del Camp Nou es solo el comienzo de un nuevo capítulo en la historia del FC Barcelona y de Limak. Con Ebru Özdemir al mando, el futuro del estadio y de la empresa parece prometedor. Su enfoque en la innovación, la sostenibilidad y la inclusión está marcando un nuevo estándar en la industria de la construcción, y su legado podría inspirar a muchas más mujeres a seguir sus pasos en un campo que necesita diversidad y nuevas perspectivas.
