Durante las últimas tres semanas, España ha registrado las temperaturas más altas del mes de julio desde 1961, según datos del Estado de la Atmósfera del Instituto Nacional de Meteorología (AEMET). En Barcelona, Madrid, Sevilla y Valencia, las máximas superaron los 42 °C en al menos cinco jornadas consecutivas. Las mínimas nocturnas no bajaron de 26 °C, impidiendo la recuperación fisiológica del cuerpo. Esta ola de calor ha desencadenado un aumento del 37 % en ingresos por patologías térmicas en hospitales públicos, según el Ministerio de Sanidad.
Síntomas que no deben ignorarse
Agotamiento por calor: la primera señal de alarma
Según el Hospital Clínic Barcelona, el agotamiento por calor es una condición premonitoria que afecta a más del 65 % de los casos atendidos en urgencias durante la ola. Sus síntomas incluyen sed intensa, sudoración profusa, mareo, náuseas, irritabilidad y febrícula (temperatura entre 37,5 °C y 38,5 °C). En personas mayores de 75 años, aparecen con mayor frecuencia confusión, somnolencia extrema, caídas inesperadas y descompensación de enfermedades crónicas como la insuficiencia cardíaca o la diabetes.
Golpe de calor: colapso sistémico en menos de 2 horas
Cuando los síntomas del agotamiento no se tratan, el organismo entra en fallo multiorgánico. El golpe de calor se caracteriza por una temperatura corporal superior a 40 °C, alteración del estado de conciencia, convulsiones, coma y daño agudo en riñones, pulmones, corazón, hígado y cerebro. “No es una simple deshidratación: es una emergencia médica de mortalidad del 25 % si no se atiende en menos de 30 minutos”, advierte la Dra. Elena Martínez, jefa del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Clínic Barcelona.
Urgencia sin espera: cuándo acudir al hospital
“No hay que esperar al golpe de calor para ir a urgencias”, subraya el protocolo nacional de respuesta a olas de calor del Ministerio de Sanidad. Si, tras más de dos horas de reposo en ambiente fresco, hidratación oral y aplicación de compresas frías, persisten vómitos, confusión, somnolencia profunda o fiebre superior a 39 °C, es obligatorio acudir al centro hospitalario más cercano. En Cataluña, el 41 % de los ingresos por golpe de calor en julio de 2026 correspondieron a personas que esperaron más de 4 horas antes de buscar ayuda.
Antecedentes y contexto
- En 2023, una ola de calor similar provocó 4.723 muertes excesivas en España, según el Instituto de Salud Carlos III.
- El Plan Nacional de Actuación ante las Olas de Calor (2024–2027) establece umbrales de alerta a partir de 35 °C máximas durante 3 días consecutivos, pero en julio de 2026 se superaron los 40 °C durante 9 días seguidos en 12 comunidades autónomas.
- El golpe de calor no requiere exposición solar directa: el 68 % de los casos registrados en residencias de mayores ocurrió en interiores sin ventilación ni aire acondicionado, según un informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
- Los grupos de mayor riesgo —niños menores de 5 años, adultos mayores de 75 años, personas con enfermedades cardiovasculares o neurológicas, y pacientes en situación de dependencia— representan el 89 % de los fallecimientos por calor en lo que va de año.
- La Ley General de Salud Pública (Ley 33/2011) obliga a las comunidades autónomas a activar planes de protección en situaciones extremas, pero solo el 57 % de las residencias inspeccionadas en 2025 cumplían con los requisitos mínimos de refrigeración y monitoreo de residentes.
La Dra. Martínez insiste: “Cada minuto cuenta. Un retraso de 15 minutos en la intervención reduce un 12 % las posibilidades de supervivencia. No es una advertencia: es un dato clínico verificado.”
