La morosidad bancaria en España ha alcanzado un hito significativo, situándose por debajo del 3% por primera vez desde octubre de 2008. Según los datos del Banco de España, a finales del primer semestre de 2025, la ratio de préstamos dudosos se estableció en un 2,97% de la cartera crediticia de las entidades financieras. Este descenso no solo marca un punto de inflexión en la historia reciente de la banca española, sino que también refleja la recuperación económica del país tras años de crisis.
### Contexto Histórico de la Morosidad Bancaria
La morosidad bancaria ha sido un tema recurrente en la economía española, especialmente durante las crisis económicas. En los años 80, la ratio de préstamos dudosos oscilaba entre el 3% y el 5%. Sin embargo, la crisis de 1993 provocó un aumento drástico, alcanzando un 9%. La situación se agravó con la Gran Recesión, donde la morosidad superó el 10% en 2012 y llegó a un alarmante 13,45% en 2014. Desde entonces, la tendencia ha sido a la baja, y los datos actuales indican que la banca española ha logrado reducir la morosidad a niveles que no se veían en casi dos décadas.
Este descenso se atribuye a varios factores, entre ellos, la mejora en el mercado laboral y la estabilidad económica general del país. La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2025 reportó un récord histórico de 22,2 millones de ocupados, lo que representa un incremento de 503.300 trabajadores en comparación con el trimestre anterior. Este aumento en el empleo contribuye a la capacidad de los consumidores para cumplir con sus obligaciones crediticias, lo que a su vez reduce la morosidad.
### Estrategias de los Bancos para Manejar Préstamos Dudosos
Los bancos españoles han implementado diversas estrategias para gestionar los préstamos dudosos. Una de las más efectivas ha sido la venta de carteras de préstamos problemáticos en el mercado secundario. Según Axis Corporate, en 2024 se llevaron a cabo 32 operaciones de venta de carteras por un total de 17.860 millones de euros. Esta tendencia se espera que continúe, con proyecciones que sitúan la morosidad en torno al 2,69% para finales de 2025.
Además, la consultora Accuracy ha destacado que la morosidad se mantiene en mínimos históricos, aunque advierte que el verdadero reto para los bancos radica en controlar los préstamos dudosos en las geografías emergentes donde operan. En este contexto, las entidades financieras deben ser cautelosas, ya que el aumento de los préstamos al consumo podría llevar a un repunte en la morosidad.
Por ejemplo, el Banco Santander y BBVA reportan una morosidad del 2,9%, mientras que CaixaBank, más centrada en el mercado doméstico, presenta un 2,3%. Sin embargo, Scope Ratings ha señalado que el crecimiento de los préstamos de consumo puede impactar negativamente en la calidad de los activos, sugiriendo que la morosidad podría normalizarse a niveles superiores a los del año anterior.
La situación actual de la morosidad bancaria en España es un reflejo de la resiliencia del sistema financiero y de la economía en general. A medida que el país continúa su recuperación, será crucial que las entidades bancarias mantengan un enfoque proactivo en la gestión de sus carteras de préstamos, especialmente en un entorno donde las condiciones económicas pueden cambiar rápidamente.
La evolución de la morosidad en los próximos meses será un indicador clave de la salud económica de España y de la capacidad de sus bancos para adaptarse a un panorama financiero en constante cambio. Las decisiones que tomen las entidades en relación con los préstamos dudosos no solo afectarán su balance, sino también la confianza de los consumidores y la estabilidad económica del país en su conjunto.