La actriz Ainhoa Etxebarria ha estado en el centro de atención tras el estreno de ‘Tongola’, una obra que se ha presentado durante la Aste Nagusia, un evento festivo muy esperado en Bilbao. Junto a Ugaitz Alegría, Etxebarria ha llevado al escenario una propuesta que no solo entretiene, sino que también reivindica el uso del euskera en el teatro. En una conversación reciente, Etxebarria compartió sus pensamientos sobre la comedia, la cultura y el papel del idioma en su trabajo.
La comedia como vehículo de conexión
Etxebarria destaca que, a pesar de que existe un cierto respeto hacia la programación de teatro en euskera, la comedia tiene un carácter universal que la hace accesible a todos. «La comedia es universal y muy agradecida», afirma, señalando que el humor puede trascender las barreras lingüísticas. En su experiencia, las obras de teatro en euskera suelen atraer a un público que, aunque inicialmente puede sentirse reticente, termina disfrutando de la experiencia. Esto se ha visto reflejado en las funciones de ‘Tongola’, donde la sala se llenó de espectadores que, tras la función, expresaron su satisfacción y sorpresa por lo bien que se lo pasaron.
La actriz también menciona que, en ocasiones, el público opta por la versión en castellano de las obras bilingües, lo que puede dificultar la presencia del euskera en el teatro. Sin embargo, Etxebarria cree que la comedia, al estar acompañada de gestos y situaciones visuales, permite que el público se involucre más allá del idioma. «Es algo muy agradecido», dice, refiriéndose a la capacidad de la comedia para conectar con la audiencia.
La esencia de ‘Tongola’
‘Tongola’ es una obra que se adentra en el mundo de las ferias y la vida de los ‘tongoleros’, personajes que trabajan en este entorno. A través de sus personajes, Etxebarria y Alegría exploran temas como la precariedad laboral y las realidades extremas de esta profesión, donde algunos ganan mucho y otros, a veces, trabajan de forma gratuita. La obra no solo busca entretener, sino también generar empatía con el público, abordando cuestiones que resuenan en la vida cotidiana de muchas personas.
Etxebarria describe ‘Tongola’ como un espectáculo interactivo, donde el público no solo es espectador, sino que también se involucra en la acción. «Subimos a gente al escenario, sí, pero también ponemos a todo el público a bailar desde el principio», explica. Esta interacción es parte del encanto de la obra, que busca romper las barreras entre los actores y la audiencia, creando un ambiente de complicidad y diversión.
La vida como una tómbola
Uno de los temas recurrentes en ‘Tongola’ es la naturaleza impredecible de la vida, un concepto que Etxebarria refleja a través de su personaje. «La vida da mil vueltas y te tocan cosas que no te esperas, tanto buenas como malas», dice, enfatizando la importancia de vivir el presente. Esta filosofía se entrelaza con el humor de la obra, que invita a los espectadores a reflexionar sobre sus propias experiencias mientras se ríen de las situaciones presentadas en el escenario.
El papel del euskera en su carrera
Ainhoa Etxebarria ha trabajado en diversas producciones, muchas de ellas en euskera. Para ella, el idioma no es solo una herramienta de comunicación, sino una parte integral de su identidad artística. «Si me dan la oportunidad de crear algo de cero, me sale hacerlo en euskera», confiesa. Esta conexión con el idioma se refleja en su estilo de actuación, donde mezcla el euskera con el batua, aportando un toque único a sus interpretaciones.
La actriz también menciona que, aunque ha trabajado en diferentes formatos, desde teatro hasta televisión y radio, siempre ha estado vinculada al entretenimiento. «Son profesiones muy relacionadas porque en ambas tratas de transmitir algo, dar que pensar», explica. Esta dualidad en su carrera le permite explorar diferentes facetas de su creatividad, manteniendo siempre un enfoque en la conexión con el público.
La influencia de las redes sociales
En la actualidad, la presencia en redes sociales se ha vuelto casi indispensable para los artistas. Etxebarria reconoce que, aunque tiene una base de seguidores considerable, no se considera una influencer. «No debería ser así», dice, refiriéndose a la presión que sienten muchos actores para aumentar su número de seguidores. Para ella, lo más importante es el trabajo artístico y la conexión genuina con la audiencia, más allá de las métricas en redes sociales.
La música como parte de su vida
Como experta en música, Etxebarria también comparte su amor por la música euskaldun y menciona a varios artistas contemporáneos que la inspiran. Su playlist personal incluye desde nuevos talentos hasta clásicos como Elvis Presley, lo que refleja su diversidad de gustos. La música, al igual que el teatro, es una forma de expresión que complementa su trabajo y su vida cotidiana, aportando energía y alegría a su día a día.