En un mundo donde la sobrecarga de información y las expectativas sociales parecen dictar nuestras vidas, es fácil perder de vista lo que realmente significa vivir. La neurocientífica y psicóloga clínica Noelia Samartin Veiga ha dedicado su carrera a explorar cómo la autoexigencia y la búsqueda constante de la perfección pueden llevarnos a un estado de insatisfacción crónica. Su enfoque, que combina la ciencia con la sensibilidad, invita a la reflexión sobre la importancia de vivir el presente y encontrar un equilibrio entre el deber y el placer.
### La Trampa de la Autoexigencia
La sociedad actual nos bombardea con mensajes sobre cómo debemos mejorar cada aspecto de nuestras vidas. Desde seguir dietas estrictas hasta realizar ejercicios de alta intensidad, la lista de tareas parece interminable. Samartin señala que esta presión puede llevar a un ciclo de insatisfacción, donde la búsqueda de la felicidad se convierte en una fuente de estrés. «La vida no espera… y se nos olvida vivir, que es lo único a lo que hemos venido a este lugar llamado Tierra», afirma.
La neurocientífica destaca que, en nuestra obsesión por optimizar cada aspecto de nuestra existencia, a menudo olvidamos lo esencial: disfrutar del momento presente. Este fenómeno se agrava en un contexto donde la comparación social está a solo un clic de distancia. Las redes sociales, aunque pueden ser herramientas de conexión, también alimentan la insatisfacción al hacernos sentir que siempre hay alguien que está logrando más que nosotros.
Samartin propone un cambio de perspectiva. En lugar de ver la vida como una serie de metas a alcanzar, sugiere que deberíamos enfocarnos en el proceso de vivir. Esto implica aceptar que la vida tiene altibajos y que el sufrimiento es una parte inherente de la experiencia humana. Al hacerlo, podemos liberarnos de la carga de la autoexigencia y permitirnos disfrutar de los momentos simples que a menudo pasamos por alto.
### La Importancia del Placer y el Autoconocimiento
El placer, a menudo visto como un lujo o una distracción, es fundamental para nuestra supervivencia y bienestar. Samartin argumenta que el placer no solo es deseable, sino necesario. «Sentimos placer cuando comemos, cuando descansamos, cuando estamos con vínculos seguros. El placer marca cosas que necesitamos para sobrevivir y vivir plenamente», explica.
Sin embargo, la cultura de la productividad a menudo nos lleva a sentir culpa por buscar el placer. La neurocientífica invita a repensar esta narrativa, sugiriendo que ser un «vividor» no es algo negativo. En cambio, disfrutar de la vida y permitirnos momentos de placer puede ser una forma de cuidar nuestra salud mental y emocional.
El autoconocimiento juega un papel crucial en este proceso. Samartin enfatiza la importancia de entender nuestras propias necesidades y deseos, así como las expectativas que hemos heredado de la sociedad. Preguntarnos qué es realmente importante para nosotros puede ayudarnos a tomar decisiones más coherentes y satisfactorias.
En su libro «Has venido a vivir», Samartin ofrece herramientas para cultivar una vida más coherente y plena. A través de la reflexión y el autoconocimiento, invita a los lectores a explorar sus propias rutinas y hábitos, y a cuestionar si realmente están alineados con sus valores y deseos.
### La Salud Mental en el Contexto Actual
La salud mental es un tema que ha cobrado gran relevancia en los últimos años, y Samartin no escatima en señalar que la estructura social actual no está favoreciendo nuestro bienestar. La presión constante y la falta de espacios para la reflexión pueden llevar a un deterioro significativo de nuestra salud mental.
La neurocientífica menciona que, aunque los fármacos pueden ser necesarios en ciertos casos, no deben ser la única solución. La base de una buena salud mental radica en comprender lo que nos sucede a nivel personal y en el contexto en el que vivimos. «No podemos hablar de salud mental si el contexto no está ayudando», afirma.
Además, Samartin sugiere que aprender a fracasar y aceptar nuestras emociones desagradables puede ser un camino hacia una vida más saludable. Las emociones, incluso las negativas, tienen una función y nos ayudan a sobrevivir. Por ejemplo, la tristeza puede ser un indicativo de que necesitamos detenernos y reflexionar sobre una pérdida, mientras que el enfado puede señalar la necesidad de establecer límites.
### Un Llamado a la Reflexión
La invitación de Noelia Samartin es clara: debemos atrevernos a mirar hacia adentro y cuestionar nuestras propias expectativas y deseos. En un mundo que nos empuja a correr constantemente, encontrar momentos para parar y reflexionar puede ser la clave para una vida más plena y satisfactoria. La búsqueda del equilibrio entre el deber y el placer, así como la aceptación de nuestras emociones, son pasos fundamentales en este camino.
La vida es un viaje que merece ser disfrutado, y a veces, el primer paso para vivir plenamente es simplemente recordar que estamos aquí para vivir. La invitación es a ser un poco más «vividor», a permitirnos disfrutar de los pequeños placeres y a ser coherentes con lo que realmente valoramos en nuestra existencia.
