Erramun Osa, alcalde de Garai, un pequeño municipio vizcaíno con poco más de 300 habitantes, ha demostrado un compromiso excepcional hacia su comunidad. Desde su llegada al cargo en 2019, Osa ha renunciado a su sueldo, argumentando que su labor es una aportación a la sociedad y no un trabajo remunerado. Esta decisión ha generado un debate sobre la ética del servicio público y la importancia del trabajo comunitario en localidades pequeñas.
La filosofía de Osa se basa en la idea de que el liderazgo no debe estar ligado a la compensación económica. «No tengo ningún mérito por no cobrar», afirma, enfatizando que su esfuerzo es parte de su responsabilidad como alcalde. En un municipio con un presupuesto limitado, donde la gestión de recursos es crucial, Osa ha encontrado en la colaboración comunitaria la clave para avanzar. «Cada uno tiene que aportar lo que pueda en distintas actuaciones tanto en el ámbito cultural y social como a nivel de la gestión municipal», sostiene.
### La Realidad de la Gestión Municipal en Pequeñas Localidades
La gestión de un municipio como Garai presenta desafíos únicos. Con un presupuesto que se considera el más bajo de Durangaldea, Osa enfrenta la difícil tarea de administrar recursos escasos. A diferencia de municipios más grandes, donde los presupuestos pueden ascender a millones de euros, Garai opera con cifras que rondan los 700 a 10,000 euros. Esto implica que las decisiones deben ser estratégicas y bien pensadas, priorizando las necesidades más urgentes de la comunidad.
Osa menciona que, a pesar de las limitaciones financieras, su equipo tiene atribuciones que otros municipios no poseen, como la gestión de aguas y la depuración de aguas residuales. Estas responsabilidades son fundamentales para el bienestar de los habitantes y requieren un enfoque proactivo. «No es lo mismo gestionar un municipio que tiene 30, 40 o 50 millones que uno que tiene un presupuesto reducido», explica, lo que resalta la importancia de la eficiencia en la administración pública.
La participación ciudadana es otro aspecto que Osa considera esencial. A lo largo de su mandato, ha fomentado un ambiente donde los ciudadanos se sientan cómodos para expresar sus preocupaciones y propuestas. «Yo recibo tanto buenas palabras como críticas, y creo que todas son importantes. Hay que tener las puertas abiertas para que la gente pueda plantear y proponer preocupaciones y propuestas», afirma. Este enfoque inclusivo no solo fortalece la relación entre el alcalde y los ciudadanos, sino que también permite que la comunidad se sienta parte activa en la toma de decisiones.
### La Importancia del Trabajo en Comunidad
El trabajo comunitario es un pilar fundamental en la filosofía de Erramun Osa. En un municipio pequeño, donde todos se conocen, la colaboración se vuelve indispensable. Osa ha destacado que un alcalde está disponible las 24 horas del día, lo que implica un compromiso constante con los problemas y necesidades de los vecinos. «A cualquier hora del día la gente te puede llamar, como es normal, porque tienen un problema o hay un problema en el municipio», señala, reflejando la realidad de su labor diaria.
La idea de que cada miembro de la comunidad debe contribuir en la medida de sus posibilidades es un principio que Osa promueve activamente. Esto no solo ayuda a resolver problemas inmediatos, sino que también crea un sentido de pertenencia y responsabilidad compartida entre los habitantes. La participación en actividades culturales y sociales, así como en la gestión municipal, se convierte en una forma de fortalecer los lazos comunitarios.
Osa también ha mencionado que su experiencia como alcalde ha sido positiva y que ha visto avances significativos en Garai. «Yo creo que mi pueblo ha avanzado mucho y tiene que seguir haciéndolo. Si no le das a los pedales, el pueblo se para, y una vez que se para vamos hacia atrás», explica. Esta metáfora del pedalear resalta la necesidad de un esfuerzo continuo para mantener el progreso y la vitalidad del municipio.
El compromiso de Osa con su comunidad va más allá de las funciones administrativas. Su dedicación y su enfoque en el trabajo en equipo han permitido que Garai enfrente sus desafíos con una mentalidad positiva y colaborativa. La renuncia a su sueldo es un símbolo de su filosofía de servicio, que prioriza el bienestar de la comunidad sobre el beneficio personal.
En un mundo donde muchas veces se cuestiona la integridad de los líderes políticos, la historia de Erramun Osa en Garai se presenta como un ejemplo de cómo el compromiso genuino y la colaboración pueden transformar un pequeño municipio. Su enfoque en la participación ciudadana y el trabajo comunitario no solo ha permitido que Garai avance, sino que también ha inspirado a otros a considerar el verdadero significado del servicio público. La experiencia de Osa resalta la importancia de la ética y la dedicación en el liderazgo local, mostrando que, a veces, el verdadero valor de un alcalde no se mide en su salario, sino en su capacidad para unir y motivar a su comunidad.
