La violencia machista ha sido un tema recurrente en diversas industrias, y el sector audiovisual vasco no es la excepción. Recientemente, se ha puesto de manifiesto que este tipo de violencia, tanto psicológica como sexual, así como la explotación laboral de las mujeres, se encuentra «normalizada» en este ámbito. Esta situación ha llevado a la asociación de actores vascos Euskal Aktoreen Batasuna (EAB) y a (H)emen Elkartea, una agrupación de mujeres del sector, a trabajar en un protocolo que busca abordar y prevenir estas actitudes. El objetivo es crear un entorno laboral más seguro y equitativo para todos los profesionales involucrados.
### La Normalización de la Violencia Machista en el Sector Audiovisual
El diagnóstico realizado por las entidades mencionadas revela una alarmante realidad: la violencia machista no es un fenómeno aislado, sino una problemática sistémica que está profundamente arraigada en la estructura y las jerarquías del sector audiovisual y de las artes escénicas. Este estudio se basa en una investigación exhaustiva que incluyó encuestas a 90 profesionales, entrevistas en profundidad y un grupo focal, lo que permitió obtener una visión clara de la situación actual.
Los resultados indican que muchos de los encuestados no consideran su lugar de trabajo como seguro. La violencia psicológica y sexual, así como la explotación laboral, son prácticas que se producen de manera generalizada, muchas veces bajo el manto del silencio y la impunidad. Esta normalización de la violencia machista se traduce en un ambiente laboral hostil, donde las mujeres y otros grupos vulnerables se ven obligados a lidiar con situaciones de abuso sin contar con un marco de protección adecuado.
La falta de mecanismos claros para abordar estas situaciones ha perpetuado un ciclo de violencia que afecta no solo a las víctimas directas, sino también a la calidad del trabajo y la creatividad en el sector. La cultura del silencio y la falta de responsabilidad colectiva han permitido que estas conductas se mantengan en la sombra, lo que subraya la urgencia de implementar un protocolo que no solo reconozca el problema, sino que también ofrezca soluciones efectivas.
### Protocolo para la Prevención y Atención de la Violencia Machista
Ante esta preocupante realidad, el colectivo profesional ha decidido tomar cartas en el asunto y desarrollar un protocolo que sirva como herramienta para combatir la violencia machista en el sector. Este protocolo está diseñado para ser un instrumento eficaz, específico y vinculante que combine prevención, atención y reparación. Su objetivo es establecer un marco claro que permita a los profesionales del sector sentirse seguros y respaldados en su entorno laboral.
El protocolo se encuentra en su fase final de desarrollo y se espera que esté listo para su implementación en abril. La colaboración entre Euskal Aktoreen Batasuna, (H)emen Elkartea y diversas instituciones académicas y de investigación ha sido fundamental para la creación de este documento. La investigación realizada por Garazi Arregi, como parte de su trabajo final del Máster de Comunicación Multimedia de la UPV/EHU, ha proporcionado una base sólida para el diagnóstico y las recomendaciones incluidas en el protocolo.
Uno de los aspectos más destacados del protocolo es su enfoque en la responsabilidad colectiva. Se busca que todos los actores del sector, desde productores hasta instituciones, asuman un compromiso activo en la lucha contra la violencia machista. Esto implica no solo la implementación de medidas preventivas, sino también la creación de espacios seguros donde las víctimas puedan denunciar sin temor a represalias.
El protocolo también contempla la formación y sensibilización de los profesionales del sector, con el fin de fomentar una cultura de respeto y equidad. La educación es un pilar fundamental en la erradicación de la violencia machista, y es esencial que todos los involucrados en la producción audiovisual comprendan la gravedad de esta problemática y se comprometan a actuar en consecuencia.
La implementación de este protocolo no solo beneficiará a las mujeres y a otros grupos vulnerables, sino que también contribuirá a mejorar la calidad del trabajo en el sector audiovisual. Un entorno laboral seguro y equitativo es fundamental para fomentar la creatividad y la innovación, lo que a su vez puede tener un impacto positivo en la producción de contenido de calidad.
La lucha contra la violencia machista en el sector audiovisual vasco es un paso crucial hacia la construcción de un entorno más justo y equitativo. La colaboración entre diferentes actores del sector, así como el compromiso de cada uno de ellos, será esencial para lograr un cambio real y duradero. La implementación del protocolo es solo el comienzo de un camino que requiere la participación activa de todos para erradicar la violencia y construir un futuro más seguro para todos los profesionales del ámbito audiovisual.
