El lehendakari Imanol Pradales y su consejero de Industria, Mikel Jauregi, han cerrado el año con un mensaje claro sobre las prioridades económicas del Gobierno vasco. En un brindis simbólico, celebraron la reciente adquisición de la división digital de Ayesa por un consorcio vasco, destacando la importancia de mantener los centros de decisión empresarial en Euskadi. Esta operación, que se suma a otras como la compra de Talgo y Uvesco, refleja una estrategia de largo alcance que busca fortalecer la base industrial de la región.
La compra de Ayesa Digital, valorada en 480 millones de euros, es un hito significativo. La empresa, que ha triplicado su facturación desde 2022, cuenta con 11,000 empleados, de los cuales 2,000 están en Euskadi. Massimo Cermelli, profesor de la Universidad de Deusto, subraya que esta adquisición no solo es simbólica, sino que también responde a la necesidad de acompañar a la industria vasca en su transformación digital. «Ayesa es un socio necesario para ganar en competitividad», afirmó Jauregi, resaltando el papel crucial del sector digital en la economía vasca.
### Estrategia de Arraigo Empresarial
El Gobierno vasco ha implementado una política clara para favorecer el arraigo de las empresas en la región. Esta estrategia se manifiesta a través de diversas operaciones, como la reciente toma de control de Talgo y Uvesco por parte de consorcios vascos. Además, se ha invertido 15 millones de euros en el conglomerado industrial Arandia mediante el fondo Finkatuz, que también ha respaldado a otras empresas estratégicas como ITP Aero y CAF.
Cermelli destaca que la neutralidad económica ha desaparecido; las regiones deben elegir entre proteger sus empresas o arriesgarse a perderlas. El Gobierno vasco ha aprendido de experiencias pasadas, como la pérdida de Euskaltel y Gamesa, y ha decidido actuar para evitar que el conocimiento y la capacidad técnica se desplacen fuera de la región. «Si se van estas empresas, no solo pierdes empleo, sino también la capacidad de innovación y desarrollo en la cadena de valor», explica Cermelli.
La estrategia de arraigo empresarial no solo busca mantener el empleo, sino también mejorar la calidad de los puestos de trabajo y los salarios. Según el Sociómetro vasco, esta es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Jauregi enfatiza que el objetivo es crear «puestos de trabajo de calidad para nuestros hijos», lo que refleja un compromiso con el futuro económico de Euskadi.
### El Futuro del Sector Digital en Euskadi
La digitalización se ha convertido en un eje estratégico para el Gobierno vasco, junto con otros sectores como la energía, la biociencia y la movilidad sostenible. La adquisición de Ayesa Digital es un paso importante en este sentido, ya que la empresa no solo ofrece soluciones digitales avanzadas, sino que también ayuda a otras empresas vascas a adaptarse a las nuevas tecnologías.
Cermelli señala que el sector digital es fundamental para el crecimiento económico de Euskadi. «Aporta una infraestructura silenciosa muy importante para el crecimiento económico», afirma. Esta visión se alinea con la intención del Gobierno de posicionar a Euskadi como un referente en innovación y tecnología en el ámbito europeo.
La estrategia de digitalización también está relacionada con la transición ecológica y la sostenibilidad. El Gobierno vasco busca integrar estas áreas para crear un modelo económico más resiliente y adaptado a los desafíos del futuro. La colaboración entre el sector público y privado es esencial para lograr estos objetivos, y la reciente adquisición de Ayesa Digital es un ejemplo de cómo se pueden unir esfuerzos para fortalecer la economía regional.
En resumen, Euskadi está tomando medidas decisivas para asegurar el futuro de su base industrial y digital. A través de adquisiciones estratégicas y un enfoque en el arraigo empresarial, el Gobierno vasco busca no solo mantener las empresas en la región, sino también fomentar un entorno propicio para la innovación y el desarrollo sostenible. La visión a largo plazo del Ejecutivo de Pradales es clara: proteger y potenciar el tejido empresarial vasco es fundamental para garantizar un futuro próspero y competitivo.
