La Feria de Santo Tomás, un evento emblemático en Bilbao, se prepara para recibir a miles de visitantes el próximo 21 de diciembre en el recinto de El Arenal. Este año, la organización espera reunir a alrededor de 100.000 personas, lo que representa un aumento en comparación con años anteriores. Sin embargo, la previsión meteorológica indica que la lluvia y el frío podrían influir en la afluencia de público, lo que ha llevado a las autoridades a tomar precauciones y hacer recomendaciones para garantizar la seguridad y el disfrute de todos los asistentes.
### Preparativos para la Feria
Desde el miércoles, el montaje de las 243 casetas ha comenzado en El Arenal, un espacio que se transforma cada año para albergar esta tradicional feria. Este año, se han añadido 11 casetas más que en la edición anterior, lo que refleja el crecimiento y la popularidad del evento. Las casetas estarán abiertas al público desde las 09:00 hasta las 20:00 horas, ofreciendo una amplia variedad de productos locales que van desde alimentos hasta artesanías.
Entre las atracciones más esperadas se encuentra la venta del famoso talo con txorizo, un plato típico que atrae a largas colas de visitantes. Además, se contará con 166 puestos dedicados a la venta directa y 12 txosnas, donde los asistentes podrán disfrutar de la gastronomía local. La feria no solo es una oportunidad para degustar delicias, sino también para celebrar la cultura y tradiciones de la región.
A pesar de la emoción que rodea al evento, la organización ha expresado su preocupación por las condiciones climáticas. Asier Abaunza, concejal de Planificación Urbana, ha señalado que la afluencia de público está más relacionada con el clima que con el día específico en que se celebre la feria. Por lo tanto, la previsión de lluvia intensa podría afectar la asistencia, lo que ha llevado a la organización a implementar medidas adicionales para asegurar que el evento se desarrolle sin contratiempos.
### Medidas de Seguridad y Recomendaciones
Con el fin de garantizar la seguridad de los asistentes, el Ayuntamiento de Bilbao ha emitido una serie de recomendaciones. Se aconseja utilizar el transporte público para llegar al recinto, lo que no solo ayuda a evitar problemas de tráfico, sino que también reduce la huella de carbono del evento. Además, se insta a los visitantes a estar atentos a sus pertenencias y a mantener el recinto limpio, evitando así problemas de seguridad y promoviendo un ambiente agradable para todos.
Una de las iniciativas más destacadas de este año es el proyecto BBK Klima, que busca fomentar el reciclaje de vidrio durante la feria. Los asistentes podrán participar en esta acción de manera gratuita, entregando botellas de vidrio en los puestos habilitados. A cambio, recibirán una papeleta que les permitirá participar en un sorteo de mochilas que contienen diversos premios, desde productos locales hasta vales para compras en BBK Azoka. La organización espera recoger alrededor de 5.000 botellas y regalar 250 mochilas, lo que no solo incentivará la participación, sino que también contribuirá a la sostenibilidad del evento.
La Feria de Santo Tomás no solo es un evento que celebra la gastronomía y la cultura local, sino que también se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad. A medida que se acerca la fecha, la expectativa crece, y aunque el clima pueda presentar un desafío, la organización está comprometida a ofrecer una experiencia memorable para todos los asistentes. Con una combinación de tradición, gastronomía y un enfoque en la sostenibilidad, la feria promete ser un evento destacado en el calendario de Bilbao.
