La economía global ha enfrentado numerosos desafíos en los últimos años, desde tensiones comerciales hasta crisis energéticas. Sin embargo, a medida que nos adentramos en el último trimestre de 2025, las proyecciones de la OCDE presentan un panorama más optimista de lo que muchos esperaban. Este artículo explora las razones detrás de este cambio de perspectiva y cómo la inteligencia artificial (IA) está desempeñando un papel crucial en la economía estadounidense y global.
**El Impacto de la Inteligencia Artificial en la Economía de EE.UU.**
La OCDE ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para la economía estadounidense, pasando de un 1,6% a un 2% para este año. Este cambio se atribuye en gran medida al auge de la inversión en inteligencia artificial y la construcción de centros de datos. A pesar de las preocupaciones iniciales sobre una desaceleración económica, el sector tecnológico ha demostrado ser un pilar de resiliencia. La OCDE ha señalado que, sin las inversiones en IA, la economía estadounidense podría haber experimentado una contracción del 0,1% en la primera mitad del año.
La IA no solo está impulsando el crecimiento en el sector tecnológico, sino que también está afectando positivamente a los flujos comerciales globales. La producción en este sector está superando al resto de la industria, lo que ha permitido que la economía estadounidense mantenga un crecimiento robusto a pesar de las barreras comerciales impuestas por la administración de Donald Trump. Desde enero, el arancel medio aplicado a las importaciones ha aumentado del 2% al 14,9%, el nivel más alto desde la Gran Depresión. Sin embargo, la OCDE ha indicado que el impacto de estos aranceles sobre la inflación ha sido moderado, gracias a la acumulación de inventarios y a la capacidad de las empresas para absorber costos.
A medio plazo, se espera que las tasas de crecimiento de precios converjan con los objetivos de los bancos centrales, situándose en torno al 2%. La OCDE prevé que el pico de inflación en EE.UU. se alcanzará el próximo año, seguido de una disminución gradual. Este escenario sugiere que, a pesar de las tensiones comerciales y las incertidumbres, la economía estadounidense está en una trayectoria de recuperación.
**La Divergencia Tecnológica entre EE.UU. y Europa**
Mientras EE.UU. se beneficia de un crecimiento robusto en el sector tecnológico, Europa se encuentra rezagada. La producción industrial global ha sido impulsada por la actividad en el sector tecnológico, pero las tasas de crecimiento en Europa son significativamente más bajas. Entre enero de 2024 y agosto de 2025, el crecimiento en la producción de ordenadores y productos electrónicos en EE.UU. y Asia ha alcanzado cifras del 20%, mientras que en Europa apenas se ha registrado un 7%. Esta disparidad resalta la necesidad urgente de una revolución tecnológica en el continente europeo.
Mario Draghi, ex presidente del Banco Central Europeo, ha enfatizado la importancia de impulsar la innovación y la inversión en tecnología en Europa, sugiriendo que se requieren aproximadamente 1,3 billones de euros para lograrlo. Sin una estrategia clara para fomentar el crecimiento tecnológico, Europa corre el riesgo de quedar atrapada en un estancamiento económico, incapaz de competir con las economías más dinámicas del mundo.
A pesar de este contexto, España ha recibido elogios por su modelo económico, que ha mostrado una notable resiliencia. La OCDE ha mejorado sus previsiones de crecimiento para España, anticipando un aumento del PIB del 2,9% en 2025 y del 2,2% en 2026. Sin embargo, es importante señalar que parte de este crecimiento se debe al aumento de la población, lo que plantea la necesidad de implementar medidas de consolidación fiscal para asegurar un crecimiento sostenible a largo plazo.
La OCDE ha destacado que, desde la pandemia y la crisis energética, la productividad en España ha mostrado un crecimiento robusto. Esto sugiere que, a pesar de los desafíos, el país tiene el potencial de aprovechar su posición geográfica y su mano de obra para convertirse en un centro tecnológico en Europa. Sin embargo, para lograrlo, será fundamental que el gobierno implemente políticas que fomenten la inversión en tecnología y educación.
**Perspectivas Futuras y Desafíos**
A medida que el mundo avanza hacia un futuro incierto, las proyecciones de la OCDE ofrecen un rayo de esperanza. La resiliencia de la economía global, impulsada por la innovación en IA y el sector tecnológico, sugiere que, a pesar de los desafíos, hay oportunidades para el crecimiento. Sin embargo, es crucial que las economías, especialmente en Europa, reconozcan la necesidad de adaptarse y evolucionar en un entorno cada vez más competitivo.
La inversión en tecnología y la educación serán fundamentales para cerrar la brecha entre EE.UU. y Europa. Las políticas que fomenten la innovación, la investigación y el desarrollo pueden ayudar a las economías europeas a recuperar terreno y a posicionarse como líderes en el ámbito tecnológico. Además, la colaboración entre los sectores público y privado será esencial para crear un ecosistema que apoye el crecimiento sostenible y la competitividad.
En resumen, mientras que la economía global enfrenta desafíos significativos, las proyecciones de la OCDE sugieren que hay razones para ser optimistas. La inversión en IA y tecnología está transformando la economía estadounidense y, si Europa puede aprender de estas lecciones, podría encontrar su camino hacia un futuro más brillante y competitivo.
