El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha manifestado su confianza en que las comunidades autónomas no obstaculizarán el reparto de menores migrantes que llegan a Canarias. En una reciente entrevista, el ministro subrayó que, en caso de que alguna comunidad decida frenar este proceso, las fuerzas de seguridad del Estado intervendrán para garantizar el cumplimiento de la legislación vigente. Esta declaración se produce en el contexto de un decreto aprobado por el Consejo de Ministros, que busca regular la acogida de menores migrantes en España.
### La Importancia del Reparto de Menores
El reparto de menores migrantes es un tema de gran relevancia en la actualidad, especialmente considerando el aumento de llegadas a las Islas Canarias. Torres ha enfatizado que el Gobierno de España está comprometido a asegurar que todos los menores reciban la atención y el apoyo que necesitan. Para ello, se ha establecido una partida económica inicial de 100 millones de euros destinada a facilitar la acogida de estos menores en las diferentes comunidades autónomas.
El ministro ha hecho hincapié en que el apoyo económico no es un obstáculo para la acogida de menores, ya que se han implementado fondos económicos en años anteriores, como en 2022 y 2023, a través de conferencias sectoriales. Esto demuestra un esfuerzo por parte del Gobierno para asegurar que las comunidades que acogen a estos menores reciban la ayuda necesaria para su integración y bienestar.
Sin embargo, la situación se complica debido a la oposición de algunas comunidades autónomas, especialmente aquellas gobernadas por el Partido Popular (PP). Torres ha criticado las intenciones de estas comunidades de recurrir el decreto, asegurando que tales acciones no tendrán éxito en el Tribunal Constitucional. El ministro ha instado a los presidentes autonómicos a reflexionar sobre la importancia de cumplir con la ley y la responsabilidad compartida en la acogida de menores migrantes.
### Críticas y Desafíos en la Acogida
Las críticas hacia el decreto no se han hecho esperar. La presidenta de Baleares, Marga Prohens, ha sido una de las voces más destacadas en oposición, señalando que el decreto podría tener repercusiones negativas en su comunidad. Torres ha respondido a estas críticas calificándolas de «lamentables» y ha recordado que la presidenta no ha cumplido con la obligación de enviar el certificado de los menores que se encuentran en su comunidad, como se había solicitado desde el Ministerio de Infancia.
El ministro ha advertido que Baleares podría enfrentar una contingencia migratoria, multiplicando por tres su capacidad ordinaria de acogida. Esta situación podría obligar a la comunidad a acogerse al real decreto que, irónicamente, su partido no votó a favor. Torres ha defendido la necesidad de este decreto como una medida justa y de solidaridad obligatoria, subrayando que la acogida de menores migrantes es un deber que debe ser asumido por todas las comunidades autónomas.
Además, el ministro ha reiterado que el Gobierno está preparado para intervenir si alguna comunidad decide no cumplir con el decreto. Esta intervención podría incluir la movilización de fuerzas de seguridad para garantizar que se respete la legislación y se protejan los derechos de los menores migrantes. La postura firme del Gobierno busca evitar que la política se interponga en la protección de los derechos de los más vulnerables.
La situación de los menores migrantes es un tema complejo que requiere un enfoque coordinado y solidario entre las diferentes comunidades autónomas. La llegada de estos menores a España plantea desafíos significativos, no solo en términos de acogida, sino también en lo que respecta a su integración social y educativa. El Gobierno ha manifestado su compromiso de trabajar en conjunto con las comunidades para asegurar que estos menores reciban el apoyo necesario para su desarrollo y bienestar.
En este contexto, es fundamental que las comunidades autónomas colaboren y se alineen con las políticas del Gobierno para garantizar una respuesta efectiva y humanitaria a la crisis migratoria. La solidaridad y la cooperación son esenciales para abordar esta situación de manera adecuada, y el éxito del reparto de menores migrantes dependerá en gran medida de la voluntad de las comunidades para cumplir con sus responsabilidades.
La situación actual es un recordatorio de la importancia de la empatía y la acción colectiva en la gestión de crisis humanitarias. A medida que el debate sobre el reparto de menores migrantes continúa, es crucial que todos los actores involucrados se centren en el bienestar de los menores y en la construcción de un sistema de acogida que sea justo y eficaz.